Cuando llegó a la dirección de la escuela, en 2016, Régis Marques se encontró con un centro enorme -un edificio de cuatro pisos- y apenas 100 alumnos, "aunque parecían 1.000; realmente se portaban muy mal", recuerda. En la periferia de Cubatão, en la costa de São Paulo (Brasil), la escuela se llamaba Parque dos Sonhos Parque de los Sueños, pero era conocida como "parque de las pesadillas" por la violencia que la rodeaba. Seguir leyendo....