Como viene siendo habitual, los principales banqueros centrales aprovechan cada verano la llegada de las temperaturas altas para intercambiar sus mensajes sobre el rumbo de la política monetaria en un espacio más bucólico, en Sintra (Portugal). El presidente entrante de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ha cruzado el Atlántico para dar su primer discurso a Europa en el Foro de Bancos Centrales en Sintra, organizada cada año por el Banco Central Europeo (BCE). Y lo ha hecho fiel a la máxima que repetido desde su llegada al cargo: el de ser un presidente de pocas palabras. Warsh aspira a romper con la guía de su antecesor y promete una Fed menos previsible. Seguir leyendo....