Los genes no habrían nacido en un solo “caldo primordial”, sino en muchos laboratorios naturales a la vez. La Tierra primitiva pudo probar varias versiones de la vida antes de quedarse con una

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Un nuevo trabajo plantea que el origen de la información genética no fue una secuencia limpia y progresiva. Los primeros “ladrillos” biológicos pudieron aparecer en microambientes diferentes, mezclarse, competir y desaparecer hasta dar forma al código genético que conocemos.