El Gobierno lanzó en marzo una suerte de 'amnistía' de tres meses para que los grandes consumidores con conexión a la red eléctrica renunciasen voluntariamente a sus derechos sin penalización. El objetivo era liberar capacidad de una infraestructura que se encuentra saturada por el acaparamiento especulativo de muchas licencias. Pero una vez vencido el periodo de gracia, el pasado 22 de junio, apenas el 5% de la demanda con acceso a la red ha desistido.Seguir leyendo....