Desde hace justo un año, la Comisión Europea mantiene suspendido el desembolso a España de 1.100 millones de euros de los fondos Next Generation al considerar que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno incumplía tres reformas que el propio Ejecutivo había pactado con Bruselas: la subida de impuestos al diésel, la reducción de la temporalidad en el sector público y la digitalización de entidades regionales y locales. Un año después, de estas tres condiciones, la UE solo da por satisfecha la última y recuerda que el plazo para cumplir las otras dos termina el 31 de agosto, lo que significa que a España le quedan dos meses para convencer a la Comisión o perderá definitivamente esos 1.100 millones. Es por ello que el Gobierno acelera los contactos con Bruselas para tratar de salvar el montante.Seguir leyendo....