Las crisis existenciales son una parte completamente natural, común y compartida de la experiencia humana, y según los expertos aparecen cuando las respuestas, valores o hábitos que antes te servían dejan de funcionar, obligándote a recalcular tu ruta, como cuando te pierdes con el Google Maps. Un proceso cada vez más visible en nuestros tiempos y al que hace referencia el psicólogo Xavier Guix, quien recientemente participó en el pódcast 'La fórmula del éxito', presentado por Uri Sabat. El divulgador explica que se trata de un periodo de profunda reflexión en el que la persona comienza a cuestionarse su propósito vital, su identidad y el sentido de su vida, especialmente cuando percibe que su realidad ya no le satisface. «Al final no es otra cosa que tu vida ha estado felizmente resuelta hasta que un día dices '¿y el resto de mi vida va a ser así?'», describe el experto, que ahonda en que este punto de inflexión suele aparecer tras años de estabilidad. Por otro lado, el experto indica que «uno se da cuenta de que hay insatisfacción indeterminada» pero que no responde necesariamente a problemas de pareja, trabajo o familia, sino a una sensación de insatisfacción que crece con el tiempo. Este malestar, explica el psicólogo, impulsa a muchas personas a intentar llenar ese vacío de forma inmediata. Es entonces cuando aparecen decisiones impulsivas o cambios drásticos: desde abandonar el trabajo o la pareja hasta perseguir sueños postergados durante años. «Todo aquello que no habías hecho, ahora lo quieres hacer», resume el escritor y conferenciante español, ejemplificando con conductas como iniciar nuevas relaciones amorosas, hacer compras impulsivas o cambiar radicalmente de estilo de vida. Sin embargo, advierte del riesgo de actuar sin reflexión. Este impulso por resolver la insatisfacción puede llevar a decisiones que, lejos de mejorar la situación, acaben generando más problemas. «Por favor, no dejen nada si es posible... puede ser que realmente tenga que separarse, tenga que dejar un trabajo por otras razones, pero si no es así, por favor no dejen nada, muchos destruyen su vida», advierte. Frente a esta reacción inmediata, el psicólogo propone un tercer paso clave que es la integración. «Todo aquello que he sido y todo aquello que quiero ser, me está llamando, resuena en mí, deben poder integrarse de forma que yo pueda realmente vivir tal como quiero vivir, sin que necesariamente tenga que rasgarlo y romperlo todo», explica en la entrevista, en la que profundiza sobre que no es necesario un cambio radical de vida sino reinterpretarla desde otro enfoque o punto de vida. A esto se suma la posibilidad de desarrollar inquietudes personales en el tiempo libre, como retomar aficiones o explorar vocaciones pendientes.