El Port de Tarragona se posiciona como un nuevo polo de atracción para el tráfico de cruceros en el Mediterráneo en un momento en que otros grandes puertos, como el de Barcelona, avanzan hacia un endurecimiento de las restricciones a esta actividad. En este contexto, la infraestructura tarraconense busca diferenciarse alineando su estrategia con las políticas europeas de sostenibilidad y descarbonización, con el objetivo de consolidarse como un destino portuario más limpio y competitivo para las navieras.Seguir leyendo....