Un estudio publicado en Nature Astronomy reinterpretó datos sísmicos de la misión InSight de la NASA. La investigación sugiere que una frontera detectada a unos 24 kilómetros de profundidad marca el inicio de una capa ultramáfica asociada a antiguos sistemas magmáticos extensos, algo que se creía difícil de explicar en un planeta sin tectónica de placas.