'First Dates Summer' continúa abierto por vacaciones. Genis (30), un mozo de almacén de Terrassa (Barcelona), probó suerte por segunda vez en el programa con muchas ganas de encontrar el amor. A modo de carta de presentación, el soltero se describió como «una persona carismática, divertida y sin miedo al qué dirán» e hizo una demostración de por qué en las discotecas lo llaman el 'rey de las tarimas'. «Me gusta que las chicas empiecen a grabarme y en su intimidad se toquen. Cuando bailo tengo el pene muy grande, eso parece un tiburón», aseguró, dejando sin palabras a Carlos Sobera. Después de que diera más detalles de los necesarios sobre las partes íntimas de su cuerpo, el presentador prefirió no pronunciarse acerca de la exhibición de baile sensual de Genis que dejó a todos los presentes con la boca abierta. Fue Matías Roure quien resumió la inesperada escena protagonizada por el catalán en el restaurante frente a todo el equipo y al resto de comensales. «Tuvimos que esperar 10 años para el mejor momento de 'First Dates'», ironizó el barman. Si la personalidad de Genis se salía del molde, la de su cita no le iba a la zaga. Sofía (26), una 'influencer' enamorada de su tierra, Murcia, y enganchada a los limones, tuvo serios problemas para aprenderse el nombre de su acompañante. Y para seguirle la conversación. La joven se quedó extrañada cuando su cita reveló que era abstemio, más por la palabra que por su significado. Más adelante, Genis le contaba que necesitaba una mujer que lo domesticara. Ella se dio por aludida porque cocina, limpia… «Tiene un serio problema con el vocabulario», señalaba el soltero en los totales. Acto seguido, él advertía a Sofía sobre su sentido del humor. «Cualquier día te suelto algo del miembro», la avisó. La cara de estupefacción de la murciana lo dijo todo. «Pesaba que te referías a algo relacionado con el pecho… Me he emparanoiado», confesaba. Genis aclaró a qué se refería mencionando una larga lista de sinónimos. Demasiada información para la soltera. «La verdad es que a veces es mejor no enterarse de algo; hay cosas que preferiría no saber», declaraba en privado. Entre lo que decía Genis, lo que Sofía entendía y lo que ocurría de verdad, la cita rozó lo variopinto. Tan pronto la soltera reivindicó el derecho de las mujeres a eructar tras escapársele un gas, como hablaron de Alejandro Magno y la historia egipcia y romana, para terminar confesando sus fantasías sexuales. Para poner el broche de oro, 'First Dates' los trasladó al jacuzzi, donde la soltera salía horrorizada con el bañador de su cita y, sobre todo, de lo poco que dejaba a la imaginación. «Yo eso no me lo esperaba, es un espectáculo este hombre», expresó con alucinación. Con dos solteros tan imprevisibles, cualquier cosa podía haber sucedido en la decisión final. Pero tampoco se entendieron en ese momento. Genis quiso seguir conociéndola, pero Sofía tenía claro que físicamente no era su tipo.