En el deporte y en la vida, siempre hay un 'underdog', una figura con devoción en EE.UU. El palabro anglosajón viene de las peleas de perros: el que estaba abajo -el 'underdog'- dominado y sin apenas posibilidades contra el que estaba arriba, el 'topdog', el favorito. Pero hay veces que el de abajo se revuelve y da la sorpresa. No hay perro con más músculo y mandíbula en este Mundial que Francia, que este martes inicia su andadura en eliminatorias frente a Suecia. El equipo de Didier Deschamps saltará otra vez al terreno de juego con cuatro delanteros que dan escalofríos : Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y Désiré Doué o, quizá, Bradley Barcola , que podría ganar la titularidad por el flanco izquierdo. Francia cuenta sus partidos por victorias, ha metido diez goles -Mbappé y Dembélé, cuatro cada uno-, ha encajado dos y, sobre todo, ha dado sensación de contundencia y superioridad. Suecia no tiene más remedio que comparecer como 'underdog' y ha aceptado el papel. «Perfecto, será divertido, somos los no favoritos», reaccionó antes del partido Yasin Ayari, joven centrocampista sueco, destacado como una de las irrupciones del Mundial . «No tenemos nada que perder». «Todo el mundo sabe lo buenos que son, son de clase mundial, incluso los del banquillo», dijo Ayari de sus rivales. «Pero al final la pelota es redonda». En fútbol no han faltado los ejemplos de 'underdog' que han hecho historia. Imposible olvidar a la Dinamarca que estaba de vacaciones en la Eurocopa de 1992 y se quitaron las chanclas para ganar el torneo. Los suecos no son solo muy inferiores a Francia. Además vienen de una clasificación desastrosa y turbulenta, incluida la destitución de su entrenador y la necesidad de repesca para conseguir el billete al Mundial. Pero, una vez en el torneo, han dado muestras de que pueden ser capaces de hacer buenos partidos, como el 5-1 que le endosaron a Túnez y el empate que arrancaron a Japón, con el que consiguieron la clasificación como tercera de grupo. Suecia tiene potencial y calidad delante. Por ejemplo, Viktor Gyökeres, delantero del Arsenal. También Anthony Elanga, extremo del Newcastle, pese a su nefasto año de cara a portería. Y, sobre todo, Alexander Isak , uno de los fichajes más caros de la historia, por el que el Liverpool pagó 150 millones de euros. Cualquiera de ellos, y las llegadas desde atrás de Ayari, pueden hacer daño a Francia, cuyo único problema son los desequilibrios que en ocasiones provoca tener tanta pólvora arriba. Pero los suecos sufren mucho en defensa, como quedó patente en el 5-1 que encajaron ante Países Bajos en la fase de grupos. «Tenemos ante nosotros un equipo como Suecia que no tiene nada que perder y que nos puede plantear problemas», reconoció en la previa Deschamps, después de haber pasado unos días en Francia para asistir al funeral de su madre. El seleccionador francés podría introducir cambios en la izquierda: además del de Barcola por Doué, también podría quitar a Theo Hernández en el lateral y meter a Lucas Digne. Deschamps, como ha hecho durante todo el torneo, insistió en sacudirse el papel de favorito. «España es tan favorita como nosotros», insistió, pese a que no es la sensación que planea en el Mundial. Pero muchas veces se vive mejor como 'underdog'.