En el Mundial, no hay nada más divertido que ver jugar a Francia. La que lían Dembélé, Olise, Mbappé, Doué o Barcola en ataque no tiene paragón a lo que se ve en ninguna otra selección. En el Mundial, hay pocas cosas que nos divierta más a los que culés que ver cómo crece el grado de indignación entre el periodismo merengón y chiringuitero a cada gol que mete Mbappé con la selección gala. En lugar de alegrarse por los éxitos de un jugador merengue, se tiran de los pelos porque consideran que con su selección rinde muy por encima que con su equipo.Leer más]]>