La peor pesadilla se hizo realidad en la mañana en la que un niño canadiense, de apenas 11 años, despertó con un murciélago en el rostro. Los hechos ocurrieron en verano, durante una estancia en una cabaña en el norte de Ontario. Pese a el gran susto, el niño y la familia continuaron su vida con aparente normalidad, sin saber que había comenzado un calvario.El menor había tenido contacto con el animal 19 días antes de que comenzaran los primeros síntomas. Según el relato del caso, el niño se despertó con el murciélago tapándole la boca y parte de la cara. De forma instintiva, lo apartó con un manotazo. Después, su padre atrapó al animal con una olla de cocina y lo lanzó al exterior.En aquel momento, la familia no apreció señales evidentes de que el murciélago le hubiera causado algún daño. "El niño no tenía lesiones visibles en la cara y sus padres no consideraron que el murciélago se hubiera comportado erráticamente. Por lo tanto, no buscaron atención médica", recoge el artículo.Los síntomas aparecieron 19 días despuésCasi tres semanas más tarde, el menor empezó a presentar síntomas preocupantes. Entre ellos, vómitos continuos, pérdida de sensibilidad en el rostro y una sensación molesta de hormigueo. Fue trasladado de urgencia al hospital.Mientras esperaba su ingreso, su estado empeoró. Según el informe médico, "desarrolló fiebre (39.1°C), disfagia, confusión y alucinaciones visuales". Tras conocer el antecedente del contacto con el murciélago, los especialistas iniciaron un tratamiento médico urgente contra la rabia.Sin embargo, para entonces la infección ya se había extendido de forma irreversible. El niño recibió tratamiento intensivo durante más de dos semanas, pero su situación continuó deteriorándose de manera progresiva. Finalmente, los médicos retiraron las medidas de soporte vital y el menor falleció.Una enfermedad rara, pero casi siempre mortal cuando aparecen síntomasLos padres del niño decidieron compartir lo ocurrido para alertar a la población sobre los peligros de la rabia, especialmente cuando hay contacto con murciélagos. El estudio recuerda que se trata de una enfermedad muy poco frecuente en Canadá, aunque no ha desaparecido."La rabia humana es extremadamente rara en Canadá, con solo 28 casos reportados desde 1924. Este caso fue el primer caso de rabia adquirida localmente en Ontario desde 1967", señala el informe. En Estados Unidos, la cifra anual de fallecimientos por esta causa no suele superar las diez personas, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.Un murciélago en una imagen de archivo.- Los especialistas subrayan que el caso muestra lo fácil que puede ser pasar por alto una exposición al virus después de un contacto con murciélagos. Sus dientes son extremadamente pequeños y las mordeduras pueden no dejar marcas visibles, por lo que muchas personas no perciben el riesgo.Una vez que aparecen los primeros síntomas, la rabia no tiene tratamiento curativo. La medida preventiva eficaz es la profilaxis postexposición, que consiste en administrar la vacuna antirrábica junto con inmunoglobulina antes de que la enfermedad se manifieste.En América del Norte, los murciélagos son la principal vía de transmisión del virus a los humanos, aunque otros animales como mapaches, mofetas y zorros también pueden ser portadores. Por eso, los expertos recomiendan que cualquier persona que haya tenido contacto directo con un murciélago, especialmente si lo encuentra en su habitación al despertar, acuda de inmediato a un centro médico, incluso aunque no vea heridas.