(ZENIT Noticias / Roma, 30.06.2026).- El Papa León XIV ha realizado su primera intervención legal significativa en la gobernanza de la Soberana Orden Militar de Malta, aprobando una serie de enmiendas específicas a la Carta Constitucional y al Código Melitense de la Orden. Si bien los cambios son relativamente limitados en alcance, ofrecen un primer indicio de cómo el nuevo pontífice pretende relacionarse con una de las instituciones más antiguas y distintivas de la Iglesia Católica.El Rescriptum ex Audientia Sanctissimi, aprobado por el Papa el 10 de abril y firmado por el Cardenal Gianfranco Ghirlanda, revisa catorce disposiciones: cinco artículos de la Carta Constitucional y nueve del Código Melitense. En lugar de reescribir el marco constitucional establecido en 2022, el documento perfecciona aspectos específicos de la gobernanza, la supervisión interna y la formación religiosa.Las enmiendas introducen límites de mandato fijos para los cargos más altos de la Orden, una de las innovaciones más notables. Los altos cargos ahora cumplirán mandatos de seis años y no podrán ocupar el cargo por más de dos mandatos consecutivos. Se aplican límites similares a los representantes de la Segunda y Tercera Clase que forman parte de los consejos de gobierno, reforzando así el principio de renovación periódica dentro de la institución.Otro avance significativo concierne al equilibrio de poder dentro de la Orden. Las decisiones relativas al establecimiento de Prioratos, Subpriorios y Asociaciones, junto con la aprobación de sus estatutos, ya no dependerán únicamente de la iniciativa del Gran Maestre. En cambio, requerirán el consentimiento conjunto del Consejo de Profesos y del Consejo Soberano. Si ambos órganos no llegan a un acuerdo, el Gran Maestre no podrá proceder.Las reformas también ajustan el proceso de admisión para los candidatos al Aspirantado, otorgando la decisión final al Gran Maestre, quien actuará con el consentimiento del Consejo de Profesos. Asimismo, se han actualizado las normas que rigen los ejercicios espirituales, diferenciando los requisitos de los retiros según la vocación y las responsabilidades de los miembros. Dependiendo de la clase de membresía, los retiros durarán ahora entre tres y ocho días.Aunque estas revisiones puedan parecer técnicas, se comprenden mejor en el contexto de uno de los periodos más turbulentos de la historia moderna de la Orden.La crisis constitucional comenzó a finales de 2016 con la destitución del Gran Canciller Albrecht von Boeselager, una disputa que pronto derivó en un enfrentamiento directo entre la jerarquía de la Orden y el Papa Francisco. En enero de 2017, el Gran Maestre Fra’ Matthew Festing renunció a petición del Papa tras oponerse a una investigación vaticana, argumentando que la soberanía de la Orden debía protegerla de la injerencia externa.La Santa Sede respondió nombrando un Delegado Especial con poderes extraordinarios, primero el Cardenal Angelo Becciu y luego el Cardenal Silvano Maria Tomasi, asistidos por el canonista jesuita Gianfranco Ghirlanda. Durante los años siguientes, el Vaticano ejerció una supervisión sin precedentes de la reforma constitucional de la Orden, que culminó en septiembre de 2022 cuando el Papa Francisco promulgó personalmente una nueva Carta Constitucional y el Código Melitense, disolvió el Consejo Soberano, revocó los cargos principales y nombró un órgano de gobierno interino en espera de nuevas elecciones.Dicha reforma reafirmó un principio reconocido desde hace tiempo en el derecho canónico, pero frecuentemente debatido en la opinión pública: si bien la Orden goza de personalidad jurídica internacional y mantiene relaciones diplomáticas con más de cien Estados, sigue siendo ante todo una orden religiosa sujeta a la autoridad espiritual de la Santa Sede. El Vaticano citó las conclusiones del Tribunal Cardenalicio de 1953, establecido bajo el pontificado de Pío XII, que sostenía que las prerrogativas soberanas de la Orden son funcionales, no equivalentes a las ejercidas por Estados plenamente soberanos.La elección de Fra’ John Dunlap como Gran Maestre en mayo de 2023 marcó el inicio de una fase más estable tras años de incertidumbre institucional. Con la conclusión del mandato del Delegado Especial y el posterior nombramiento del Cardenal Ghirlanda como Cardenal Patrono, la gobernanza volvió a los cauces habituales.Es en este contexto donde el rescripto de León XIV adquiere mayor relevancia.Legalmente, el nuevo Papa ha adoptado plenamente el marco constitucional heredado de su predecesor. Las enmiendas fueron aprobadas «in forma specifica», lo que confirma que la ley fundamental de la Orden sigue requiriendo la aprobación papal para cualquier modificación. En ese sentido, no se produce una reversión del papel central asumido por la Santa Sede durante la reforma anterior.Sin embargo, el contenido de las nuevas medidas presenta una perspectiva algo diferente. Ninguna de las catorce enmiendas amplía la autoridad del Vaticano, del Cardenal Patrono ni del Papa sobre la administración interna de la Orden. En cambio, las revisiones refuerzan los controles y equilibrios institucionales dentro de la propia Orden, redistribuyendo responsabilidades entre sus propios órganos de gobierno en lugar de transferir autoridad adicional a Roma. Igualmente destacable es el proceso que dio origen a las reformas. A diferencia de las intervenciones extraordinarias que caracterizaron la década anterior, las enmiendas surgieron de una solicitud presentada por el Gran Maestre, examinada a través del oficio ordinario del Cardenal Patrono y, finalmente, ratificada por el Papa. Esta secuencia sugiere un retorno a la gobernanza constitucional regular en lugar de una administración papal excepcional.Fundada en Jerusalén hace unos 900 años, la Soberana Orden Militar de Malta combina hoy su vocación religiosa con una de las mayores redes humanitarias del mundo, gestionando hospitales, servicios médicos de emergencia y misiones de ayuda en más de 120 países. Su singular doble identidad —como orden religiosa de la Iglesia Católica y entidad soberana bajo el derecho internacional— ha requerido durante mucho tiempo un delicado equilibrio entre autonomía y supervisión eclesiástica.El primer acto legislativo de León XIV relativo a la Orden no altera drásticamente ese equilibrio. En cambio, parece indicar un enfoque más discreto: preservar la estructura constitucional establecida tras años de crisis, al tiempo que se otorga a la institución mayor responsabilidad en la gestión de su propia vida interna dentro del marco de la autoridad de la Iglesia.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post León XIV interviene la Orden de Malta con nuevos actos legislativos que enmiendan o precisan disposiciones de Papa Francisco appeared first on ZENIT - Espanol.