La televisión está muerta, o al menos eso se repite desde hace años cada vez que aparecen nuevas plataformas, cambian los hábitos de consumo o las audiencias ya no alcanzan las cifras de antaño. Y es cierto que los datos están lejos de los que se registraban hace apenas una década. Sin embargo, la batalla está lejos de estar perdida. Si se atiende al número de espectadores únicos, un total de 47,1 millones de personas se acercaron en algún momento a la televisión tradicional durante esta temporada, según los datos de Barlovento Comunicación elaborados a partir de las mediciones de Fifty5Blue (antes Kantar Media). Se trata del mejor dato de temporada de la historia. En otras palabras: el 99,0% de la población española vio la televisión en algún momento del curso. Y si hay algo que tampoco cambia cuando se habla de la televisión en abierto es la lucha por el liderazgo. Antena 3 continúa siendo la cadena imbatible de la televisión, cerrando la temporada con un 12,8% de cuota de pantalla, una décima más que el curso pasado. Aunque por detrás aparece La 1, la distancia se ha reducido considerablemente. La cadena pública firma un 12,2% de share y se queda a apenas medio punto del liderazgo tras crecer cerca de dos puntos respecto a la temporada anterior. Más lejos se sitúa Telecinco, que pierde casi un punto y se queda en un 8,9% . Cuatro, del grupo Mediaset, en cambio logra crecer dos décimas hasta alcanzar el 6,1%, superando así a LaSexta, que cierra con un 6%. También mejora ligeramente sus resultados La 2, que alcanza un 3,2% de cuota. El crecimiento de RTVE no es fruto de la casualidad. En apenas dos años, la Corporación ha conseguido regresar a unas cifras que no veía desde hace 14 años. Una de las claves ha estado en la profunda remodelación de su parrilla, un proceso que comenzó justo antes del arranque de la temporada con los primeros ajustes en las tardes a través de 'Malas lenguas' y sus saltos a La 1. La apuesta terminó de tomar forma en septiembre con la llegada de Marta Flich y Gonzalo Miró al frente de 'Directo al grano' (10,7%), seguidos por Jesús Cintora con 'Malas lenguas' (11,2%). A ello se ha sumado también el fichaje de Pepa Bueno para la segunda edición del Telediario. Ese crecimiento de La 1 también se apoya en una de sus grandes fortalezas: el deporte. La cadena pública ha encontrado en las retransmisiones deportivas la gran baza para recuperar cuota de pantalla y espectadores. El mejor ejemplo se ha visto este mes de junio, cuando el Mundial ha impulsado a la cadena hasta crecer tres puntos respecto al mes anterior. Las mañanas también se han convertido en otro de sus pilares gracias al liderazgo que ha logrado en varias franjas Silvia Intxaurrondo al frente de 'La hora de La 1' (21,2%). Sin embargo, la situación cambia una vez finalizan los Telediarios de la noche. El desgaste de formatos como 'MasterChef', el pinchazo de 'Top Chef', el progresivo desinflamiento de David Broncano con 'La revuelta' o el fracaso de 'Cuánto, cuánto, cuánto', presentado por Eva Soriano, no han contribuido a consolidar esa fortaleza en el prime time. En Antena 3 la estrategia sigue siendo prácticamente la misma desde hace años: apostar por una parrilla estable y por formatos asentados que continúan funcionando. Programas como 'La ruleta de la suerte' y 'Pasapalabra' (19,7%) o y 'El Hormiguero' (14,5%) se mantienen mes tras mes como los espacios más vistos de la televisión y sostienen buena parte de la audiencia de la cadena. A ello se suma la fortaleza de apuestas veteranas como 'La voz', que pese al desgaste propio del paso del tiempo continúa superando el millón de espectadores . Tampoco dejan de sorprender formatos como 'Tu cara me suena', capaz de seguir funcionando como el primer día o incluso mejor. A ello se han unido propuestas como las aventuras de Joaquín Sánchez recorriendo el mundo como un gran capitán o el programa encabezado por Ángel Llácer, que también han encontrado el respaldo del público. Precisamente esa apuesta por una programación estable, sin grandes sobresaltos y sustentada en sus concursos más reconocibles, explica el liderazgo, aunque también lo hace la ficción como 'Sueños de libertad', una de las piezas clave de la cadena en la franja de tarde. Y el papel de Antena 3 Noticias. Los informativos de la cadena continúan siendo los más vistos de la televisión española y mantienen un liderazgo consolidado desde hace años que les permite distanciarse varios puntos de sus principales competidores, especialmente de La 1. La situación ha sido muy diferente en Telecinco, que ha atravesado una temporada especialmente complicada después de encadenar algunos de los peores meses de audiencia de su historia. La cadena ha vuelto a confiar en algunas de sus marcas más reconocibles, como 'La isla de las tentaciones' (11,9%), pero sus buenos resultados no han sido suficientes para elevar la media global del canal. Tampoco lo ha conseguido el regreso de 'Gran Hermano', que había permanecido fuera de la parrilla durante varios años, ni uno de sus formatos estrella, 'Supervivientes' (13,3%). En paralelo, Mediaset ha intentado impulsar una renovación de imagen con distintos movimientos, entre ellos la vuelta de Paz Padilla a la cadena o la apuesta por Carlos Lozano al frente de un nuevo formato centrado en el amor. También ha querido reforzar la ficción con series como 'La agencia', protagonizada por un reparto en el que figuran Manuela Velasco y Javier Gutiérrez, o 'Pura sangre', con nombres como Ángela Molina y Amaia Salamanca. Si se pone el foco en las emisiones más vistas de la temporada, el fútbol vuelve a demostrar que juega en una categoría aparte. Los partidos dominan el ranking en prácticamente todas sus variantes, aunque entre ellos consiguen colarse citas tan señaladas como las Campanadas o 'La casa de la música' de Nochevieja. También destaca el bote de 'Pasapalabra' emitido el 5 de febrero, que reunió a más de tres millones y medio de espectadores y firmó un 36,8% de cuota de pantalla. El minuto de oro de la temporada se registró a las 19:25 horas del 15 de junio, durante el partido del Mundial entre España y Cabo Verde, cuando 8,8 millones de espectadores estaban viendo la televisión.