Siempre que aparece en escena Mikel Oyarzabal, resulta tentador desmerecer a Julián Álvarez. Se habla aquí en clave azulgrana. ¿Vale realmente la pena estancarse en el argentino? Son 75 millones de cláusula de rescisión del jugador vasco frente a los 120 (un fajo de más o de menos) del argentino. El aún delantero del Atlético tiene tres años menos, y eso cuenta a su favor de cara a rentabilizarlo en un futuro. ¿Pero quién de los dos es mejor? ¿Cuál se adaptaría más rápidamente al sistema de Hansi Flick? Cuestión de gustos, claro, aunque esta última pregunta pinta a ganador evidente. Seguir leyendo....