Suerte que Lamine Yamal está tocado, a un 70% que para el resto rozaría el nivel de pico de carrera, porque su mera presencia obligó a Rangnick a cambiar a Laimer de posición, el mejor futbolista austríaco, porque Yamal obligaba a tener en esa zona al lateral del Bayern y no que Austria tuviese su mediapunta en su zona de influencia. A partir de tener al mejor, España empezó a hacer valer una superioridad que hasta ese momento era teórica, no práctica, algo que en el fútbol es muy habitual y la mayoría de las veces no vale nada. Con Lamine tirando caños y desbordando, obligó a Austria a empezar a perder altura, seguridad y confianza, y con eso los de De La Fuente sintieron que eran mejores. A veces no se trata de serlo, sino de tener a alguien que lo crea firmemente. Seguir leyendo....