Austria acaba de encontrar una ruta inesperada para fabricar metano con CO₂ y agua. La clave estaba en una zirconia que no era tan pasiva como parecía

Wait 5 sec.

Investigadores de la TU Wien y la Universidad de Innsbruck han identificado una ruta electroquímica capaz de convertir CO₂ y vapor de agua en metano sobre una superficie de níquel y zirconia estabilizada con itria. El avance no resuelve por sí solo el problema energético, pero apunta a una forma de almacenar excedentes renovables en un combustible compatible con infraestructuras ya existentes.