Un hombre con un contrato laboral precario y sin estudios universitarios tiene un 23% menos de probabilidades de vivir en pareja que otro, de su misma edad, pero con un empleo estable y formación universitaria. Así lo cuantifica un estudio publicado este miércoles por Funcas y que analiza los efectos de la precariedad laboral en la vida afectiva de los españoles. Sus datos confirman que unas malas condiciones de trabajo, como un contrato temporal, a tiempo parcial o con salarios bajos, son un obstáculo para emprender proyectos vitales compartidos, si bien esa inestabilidad, sumada a un bajo nivel educativo, perjudica en mayor medida a los hombres, que a las mujeres.Seguir leyendo....