Meta ha apostado fuerte por dominar el mercado de las gafas inteligentes y el reciente lanzamiento de las Meta Glasses, que ya se pueden adquirir en España, confirma la idea de la compañía que preside Mark Zuckerberg: contar con el cerebro de su asistente de inteligencia artificial, Meta AI, para otorgar a su wearable de referencia un potencial a demostrar en el mundo real.No obstante, también hay funciones que ofrecen las nuevas gafas inteligentes salidas de Menlo Park que no tienen ese nexo con el asistente de inteligencia artificial para funcionar. Sin embargo, Meta parece estar sondeando la posibilidad de introducir una suscripción mensual para ampliar funciones de hardware que se ejecutan de forma local en un dispositivo que el cliente ya ha comprado y pagado.Suscripción mensual de pago para Enfoque de Conversación pero sin acceso ilimitado Las nuevas gafas inteligentes de Meta, en su base de cargaSegún recoge The Verge, Meta podría tomar el camino que han adoptado firmas como WHOOP o Google para ofrecer una suscripción de pago de cara a ampliar el uso e información desde su dispositivo ponible. En el caso de las Meta Glasses la primera función que requeriría de un pago recurrente mensual para elevar su tiempo de uso es la de Enfoque de Conversación. Esta función logra captar la conversación que el usuario mantiene con su interlocutor y elevar el volumen de la misma para facilitar la comunicación en entornos con ruido.Al parecer, la idea de Meta pasa por limitar esta operativa a un uso mensual de tres horas sin coste. En caso de querer ampliar dicho tiempo, el usuario deberá suscribirse al plan Meta One Premium, con un coste de 19,99 dólares. Pero lo más sorprendente es que incluso los usuarios que paguen los 20 dólares mensuales tendrán un tope máximo de 15 horas de uso al mes.La explicación de Meta Así justifica Meta en su sitio web la necesidad de suscripción a Meta One PremiumLa propia Meta aclara en un apartado de su sitio web que sus gafas inteligentes no exigirán ningún tipo de suscripción para su uso en líneas generales, si bien algunas funciones contarán con un límite mensual, como el caso de Enfoque de Conversación. En caso de ser superado dicho límite, las opciones pasan por adquirir la suscripción a Meta One Premium o esperar a que se cumpla el mes y se restablezca el contador para disfrutar de dicha herramienta.La gran controversia que rodea a esta decisión no radica en la posibilidad de que Meta establezca ese peaje económico mensual, sino en la propia naturaleza técnica de la herramienta y en el hecho de que no necesita ningún elemento adicional para operar. Y es que, tal como destaca la publicación original, la función de Enfoque de Conversación no realiza consultas a los servidores externos de Meta ni consume recursos en la nube, sino que se sirve del hardware del propio dispositivo.Toda la tecnología de formación de haces, el procesamiento espacial en tiempo real y la amplificación dinámica de la voz del interlocutor se ejecutan de manera local dentro de las Meta Glasses, sirviéndose en exclusiva de los chips integrados en las gafas que el cliente ya ha adquirido en propiedad. Por lo tanto, añadir un pago a un servicio que no demanda más conexiones ni soporte externo no acabará de ser bien recibido por los usuarios.Quienes han tenido en su poder las nuevas gafas de Meta han probado la función de Enfoque de Conversación tanto con las conexiones de las lentes y de su smartphone activas como con todas ellas desactivadas. ¿El resultado? Ya sea con conexión o sin ella, la herramienta responde de forma satisfactoria, demostrando que no hay ningún elemento externo por parte de Meta que respalde la petición de un pago adicional por ampliar las horas de uso mensual de dicha función.Resulta lógico pensar que el momento actual obliga a las grandes corporaciones tecnológicas a explorar nuevas vías de ingresos. La presión por evolucionar modelos de inteligencia artificial, la construcción de centros de datos o soluciones alternativas y la inversión efectuada en proyectos ya abandonados como el del metaverso suponen una presión financiera que requiere de flujo de caja para mejorar las perspectivas económicas y continuar con las inversiones. La lógica empresarial frente a la capacidad de consumo del mercado.