Geiger 2, de Geoff Johns y Gary Frank

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Edición original: Geiger vol.2 #1-6, contenido de Geiger 80-Page Giant #1 USA (Ghost Machine/Image Comics, 2024)Edición nacional/España: Planeta Cómic, 2026Guion: Geoff JohnsDibujo: Gary FrankColor: Brad AndersonTraducción: Diego de los SantosFormato: Cartoné. 184 páginas, color. 24,00€Regreso al páramo atómicoLa verdad es que el tiempo vuela. Hace ya cinco años desde que se estrenó Geiger, aquella serie con la que Geoff Johns y Gary Frank se lanzaban de la mano al cómic de creación propia. No era su primera vez, pero desde luego que la expectación con la que volvían al creator-owned no era la misma en esa ocasión: hablábamos del nuevo proyecto de la pareja responsable de éxitos como Batman: Tierra Uno o El reloj del juicio final. Y la ambición tampoco era pequeña, pues la serie suponía el punto de partida de su sello, Mad Ghost, y de un nuevo universo compartido. Aquello fue a más: Mad Ghost mutó en Ghost Machine, un sello de mayores proporciones que incorporó a sus filas a una buena cantidad de autores que también lanzarían nuevas series bajo este techo. Si queréis refrescar información sobre Ghost Machine, disponéis del artículo que hicimos en su momento, pero hoy vamos a centrarnos en la serie que lo inició todo.Y es que, como decíamos al inicio, Geiger fue la piedra fundacional tanto del sello como de Los Sin Nombre, ese universo compartido con el que Johns y Frank pretendían viajar por la historia de EEUU en clave de fantasía y ciencia-ficción, creando nuevos personajes y retorciendo algunos reales. Tariq Geiger fue el primero que conocimos, un hombre que, en un futuro 2050 en el que los Estados Unidos son un páramo radiactivo debido a una guerra nuclear, sobrevive como un ermitaño gracias a unos extraños poderes que lo hacen invulnerable y que le han granjeado el apodo de El Hombre Brillante. Siendo sincero, el primer tomo de Geiger me resultó decepcionante. El tono molón a lo Fallout y el dibujo palomitero de Gary Frank no compensaban un guion que adolecía de buscar la pose más molona y la explosión más espectacular, descuidando por completo el desarrollo de sus personajes. Nada me hacía pensar que continuaría con ella, pero el hecho de que Chatarra Joe, segunda serie de este universo compartido, resultara ser bastante mejor, así como toda la pompa del nacimiento de Ghost Machine, me hizo darle una segunda oportunidad a su nuevo arco. Porque, tras aquellos primeros seis números, Geiger regresó con un nuevo número 1, presumiblemente para resetear numeración ya bajo el techo del nuevo sello. Así regresaba Tariq, con un nuevo arco que continúa justo donde lo dejó el volumen anterior. Geiger vaga sin una misión clara hasta que su camino se cruza con Nate, un antiguo Caballero Nuclear que, tras sentirse inspirado por la figura justiciera de Tariq, decide convertirse en su ayudante. Y aunque el Hombre Brillante no tiene humor para aguantar a nadie, los rumores sobre otro como él que logró curarse le dan un objetivo con el que dirigir sus pasos. Unos pasos seguidos muy de cerca por aquellos que buscan obtener su cabeza como botín.Reconozco que este regreso al universo de Geiger ha sido toda una sorpresa. Y es que parece que Geoff Johns ha sabido tomarse su tiempo en esta ocasión y escribir un guion mucho más interesante. Algo que logra, irónicamente, con una aventura mucho más pequeña. Este primer arco del segundo volumen de la serie es, en esencia, una especie de buddy-movie en la que el personaje de Nate, con una verborrea encantadora, logra ir erosionando poco a poco la dura coraza de Tariq Geiger a base de diálogos ligeros. Frente al desenfreno de acción bombástica del tomo anterior, aquí la mayoría del libro está compuesto por su relación, sus fricciones y cosas tan íntimas como un número dedicado al amor a los libros u otro centrado en una pequeña aventura de Barney, el sabueso mutante que acompaña a Geiger. El resumen es simple: menos es más. El interés que no logró generarme la estampa malota del primer volumen me lo ha generado esta pequeña aventura a menor escala. Por supuesto, no es un libro de Faulkner, seguimos hablando de una serie de acción postapocalíptica hecha para entretener, pero me ha dejado muy buen sabor de boca ver una corrección de rumbo tan acertada.Otro punto en el que se nota mejoría es en el trabajo de Gary Frank. Y no me malinterpretéis, el artista de Doomsday Clock es un fuera de serie, pero en el primer volumen había números en los que se lo veía apresurado, con unas páginas que no le hacían justicia a su conocido talento. No hay atisbo de ello en esta nueva entrega: Frank está sólido, tan cinematográfico como siempre, y el color de Brad Anderson lo complementa a la perfección para crear ese páramo nuclear. Da la sensación de que el primer volumen fue una carta de presentación hecha con algo de prisa por generar impacto, y que ahora sí que estamos viendo la serie que nos querían contar con más calma.Con respecto a la edición, Planeta recopila este arco calcando la edición estadounidense, con la que esperamos que vayan reduciendo distancias tras la espera de más de año y medio que hemos tenido entre la publicación allí y aquí. Es un tomo cartoné típico de Planeta, con los seis números del arco más una de las historias cortas que figuraban en el especial Geiger: Extra 80 páginas que vimos en su momento publicado en grapa. En concreto, dicha historia es la que cuenta cómo encontró Tariq a su perro bicéfalo Barney. La única pega que le pongo al tomo (y que también tiene la edición USA) es no haber mantenido en este segundo volumen la serie de portadas simbólicas que sí están usando en los siguientes volúmenes. Esta variante me parecía una maravilla, y mi toc nunca perdonará que no la hayan utilizado.En definitiva: remontada. Sin dejar de ser una serie ligera de acción postapocalíptica, con el inicio de su segundo volumen Geiger corrige el rumbo y mejora mucho con respecto a su arranque original. Geoff Johns logra convencer mucho más con una historia mucho más contenida, que se centra en la química de sus personajes en lugar de la acción hiperbólica, y Gary Frank se muestra, esta vez sí, intachable a lo largo de todo el volumen. Una ocasión perfecta para renovar el interés por este universo, que próximamente incorporará a sus filas Casaca Roja.Lo mejor• Gary Frank está soberbio.• Johns logra mejorar la serie gracias a un mayor cuidado de sus protagonistas. Menos es más.Lo peor• El retraso que llevamos con la edición USA.