"Mi alejamiento no tiene nada que ver con el cansancio ni con la frustración, es una manera de entender la política. He decidido volver a mi puesto de trabajo, profesora de Filosofía en un instituto público", aseguraMovimiento Sumar presiona a sus socios para hacer primarias y se abre a alianzas “coyunturales” con independentistas La todavía coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, no tendrá que enfrentarse a una sanción de su partido por supuesto maltrato a trabajadores y cargos de la formación. Tal y como ha anunciado ella misma este miércoles, las seis denuncias que se interpusieron contra ella por hechos compatibles con el acoso laboral han sido retiradas por los denunciantes, por lo que el comité antiacoso que instruía el procedimiento ha emitido una resolución archivando el expediente sin entrar a analizar el fondo de la cuestión. En concreto, la resolución emitida por este órgano —independiente de la dirección del partido— establece el archivo por “falta de aportación de pruebas”. No obstante, Hernández ha decidido dimitir de todos sus cargos en el partido y no presentarse para revalidar su cargo de líder en el congreso extraordinario del próximo día 11. Hernández ha presumido, no obstante, de “haber puesto en marcha el proyecto 'Un paso al frente'”, la alianza de izquierdas de Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns. “Y lo hicimos además con la pasión y la vocación de un futuro para nuestro país, sino con la voluntad de poner en manos de las bases el destino del nuevo espacio. Mi alejamiento no tiene nada que ver con el cansancio ni con la frustración, es una manera de entender la política. He decidido volver a mi puesto de trabajo, profesora de Filosofía en un instiuto público. Tampoco ahora voy a dejar la política, alguien que milita en la izquierda nunca la deja”, ha zanjado. El archivo del procedimiento interno contra Hernández está fechado el 28 de junio, apenas dos días antes del fin del plazo para registrar candidaturas para el congreso extraordinario que celebrará Movimiento Sumar el próximo 11 de julio, en el que se renovará la cúpula del partido. La única candidatura que se ha registrado para concurrir a esta asamblea es la que encabezan la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, que aúna las diferentes sensibilidades críticas con Hernández y que le arrebatará el liderazgo de la formación. La decisión de los cargos políticos que denunciaron a Hernández de retirar sus acusaciones —realizadas en nombre de varios trabajadores supuestamente maltratados por la coordinadora— supone el punto y final a un procedimiento que, cuando se hizo público, puso el foco sobre la guerra interna en Movimiento Sumar. Este enfrentamiento se había llevado con cierta discreción hasta hace unas semanas, pero la dimisión de la secretaria de Organización del partido, Laura Moreno, reveló el profundo distanciamiento entre dos sectores de la formación, especialmente a raíz de que se filtrara una carta de Moreno en la que revelaba la existencia del procedimiento por acoso contra Hernández. El choque, no obstante, venía de lejos. El pasado octubre, apenas cinco meses después de ser elegido co-coordinador de Movimiento Sumar junto a Hernández, Carlos Martín decidió dimitir de su cargo y dejarla únicamente a ella al frente del partido. Y, desde entonces, el ambiente en la formación ha ido enturbiándose progresivamente, como refleja el hecho de que el sector crítico forzara el pasado marzo la convocatoria de la asamblea extraordinaria que tendrá lugar dentro de un par de semanas. Aunque durante un tiempo se mantuvo la duda de si este congreso serviría para renovar la dirección o únicamente para actualizar la línea política, finalmente se confirmó que el cargo que actualmente ocupa Hernández se someterá a votación.