El barrio del Río San Pedro en Puerto Real no baja los brazos. Vecinos y vecinas han vuelto a concentrarse este miércoles 1 de julio a las puertas de la Oficina de Correos para exigir que el servicio postal continúe abierto y que se mantenga el código postal 11519, una seña de identidad y una herramienta básica para el día a día de muchas familias.La movilización reunió a un gran número de residentes. Jóvenes, personas mayores, autónomos y vecinos que utilizan a diario este servicio llenaron la calle para dejar claro que no aceptan el cierre de una oficina que consideran imprescindible. Para muchos, no se trata solo de un trámite postal. Es un recurso de proximidad en un barrio donde no todo el mundo dispone de transporte para desplazarse a otros puntos.“Hoy el barrio ha hablado y grita: Correos no se cierra”, han señalado los vecinos activos tras una concentración que califican de "masiva". La protesta volvió a demostrar la fuerza de una reivindicación que empezó a hacerse visible el pasado viernes 19 de junio, con una primera muestra pública de rechazo.También hubo presencia política. Representantes de Puerto Real, sin distinción de siglas, acudieron a la concentración para apoyar la continuidad del servicio y pedir a Correos que descarte cualquier posible cierre en el futuro. Pancartas usadas en la concentración.“El Río San Pedro ha estado en la calle, sin banderas que no sean las del propio barrio en sí. Eso ha sido precioso”, han destacado los vecinos, que agradecen el respaldo recibido por parte de partidos, Ayuntamiento y ciudadanía.Los organizadores han querido reconocer especialmente a quienes han trabajado “con nombres y apellidos” para que la voz del Río San Pedro “haya sonado en toda la Bahía”. También han agradecido la pancarta que se ha regalado al barrio como símbolo de una movilización que, aseguran, no termina aquí."No podemos quedarnos dormidos"Porque, pese a la paralización del cierre, la sensación entre los residentes es de prudencia. “Una victoria a medias”. Así definen lo conseguido hasta ahora. “Esto es una victoria a medias. No podemos quedarnos dormidos”, advierten.El temor vecinal es que, si la presión se relaja, el barrio termine perdiendo su oficina, el 11519 y la posibilidad de hacer gestiones postales cerca de casa. Los vecinos insisten además en que la oficina es rentable y que el local está cedido sin coste para Correos. “Que no nos cuenten cuentos. Esto parece un capricho más que otra cosa”, denuncian.El barrio anuncia que estará "alerta” y llama a toda la ciudadanía a sumarse a futuras acciones si aparece cualquier indicio de un posible cierre.