El pasado mes de marzo la primera embarcación de lujo de la cadena hotelera Four Seasons zarpó en su viaje inaugural por el Mediterráneo llevando a esta firma a un nivel superior. Ahora, cuando apenas han pasado dos meses y medio, han anunciado que darán vida a un segundo yate con un diseño todavía más ambicioso. Si todo sale como la compañía de hospitalidad espera, el Four Seasons II – ni que decir tiene que no se han molestado mucho con el nombre– estará surcando los mares en 2028 . 'Tras un lanzamiento excepcional de esta nueva aventura, estamos ampliando nuestra flota de forma estratégica para seguir mejorando la experiencia de nuestros clientes', afirmó Ben Trodd, CEO de Marc-Henry Cruise Holdings Ltd. y copropietario de Four Seasons Yachts . 'Four seasons II se basa en esta sólida trayectoria, ofreciendo nuevas opciones en el agua, a la vez que profundiza en la personalización y amplía el acceso mediante la incorporación de suites superiores. Se ha cuidado cada detalle para que los huéspedes se sientan como en casa, sin importar dónde naveguen', añadió Trodd. Si bien seguirá manteniendo ese toque de elegancia que recuerda al mismísimo agente secreto James Bond y a épocas pasadas de los famosos yates de los multimillonarios que creaban gran expectación allí donde atracaban, este evolucionará en todos los sentidos, pues se buscará perfeccionar el diseño y la experiencia del primero, elevando aún más la artesanía y la innovación. Con 207 metros de eslora y 15 cubiertas, este diseño de líneas elegantes y fluidas ofrecerá una nueva modalidad de alojamiento. En lugar de las 95 suites, tendrá un total de 79, pero incluirá también las Yacht Residential Suites , pensadas para que los huéspedes se sientan como en casa y para quienes buscan máximo espacio, privacidad y flexibilidad. Con entre dos y cuatro dormitorios y situadas en las cubiertas superiores, estás residencias son perfectas para viajes en grupo o estancias prolongadas. También contarán con cocina, comedor, áreas de entretenimiento y algunas incluso tendrán su propia piscina privada, duchas al aire libre y experiencias centradas en el bienestar. Para mejorar todavía más la experiencia habrá un miembro de la tripulación por cliente para darle un trato totalmente personalizado y garantizar un servicio de alta calidad. Así, estos concierges se encargarán de detalles como conseguir gastronomía de sus restaurantes favoritos, hasta seleccionar las mejores experiencias en tierra en función de los gustos de los pasajeros. En las instalaciones comunes no faltarán piscinas exteriores e interiores, espacios de entretenimiento –incluido un teatro–, centro fitness, un completo spa, salón de belleza, kids & teens clubs, varios restaurantes con propuestas internacionales de gran nivel y diferentes bares, entre otras cosas.