Felipe VI continúa profundizando en la política de transparencia que ha impulsado desde su proclamación en 2014. La Casa del Rey ha hecho públicas este martes las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2025, junto al informe favorable del Tribunal de Cuentas, y lo ha hecho después de haber recurrido por segundo año consecutivo a las reservas de la institución para financiar inversiones estratégicas ante la ausencia de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. En un contexto de prórroga presupuestaria, desde el Palacio de la Zarzuela explican que han podido mantener su actividad ordinaria y acometer inversiones relevantes en tecnologías de la información, comunicaciones seguras y movilidad gracias al uso de los «remanentes presupuestarios» de la institución. Esos remanentes son los ahorros que la Casa del Rey ha ido acumulando ejercicio tras ejercicio de la asignación que recibe de los Presupuestos Generales del Estado y que conserva como fondo de reserva para hacer frente a gastos extraordinarios, como las inversiones acometidas durante 2025. Desde el Palacio de la Zarzuela subrayan que la institución mantiene una gestión económica «transparente, responsable y orientada a la modernización» y destacan que el Tribunal de Cuentas ha auditado las cuentas de la Casa del Rey «por tercer año consecutivo» y que, también por tercer año consecutivo, lo ha hecho con un resultado favorable, tal y como reflejan los informes publicados en la página web de Casa Real. La publicación de las cuentas anuales y de la ejecución presupuestaria responde al «compromiso de transparencia» de la institución, recogido en el artículo 17 del Real Decreto 434/1988. La asignación presupuestaria de la Casa del Rey permaneció congelada en 2025 por quinto año consecutivo debido a la prórroga de las cuentas del Estado. La asignación consignada en los Presupuestos Generales ascendió a 8.431.150 euros, la misma cuantía que viene percibiendo desde 2021. A esa cantidad, la institución añadió 983.403 euros procedentes del fondo de remanentes presupuestarios para afrontar «proyectos estratégicos e inaplazables», especialmente en el ámbito de las tecnologías de la información, las comunicaciones seguras y el Plan Estratégico para la financiación de los desarrollos de los sistemas de información. Las obligaciones reconocidas netas durante el ejercicio alcanzaron los 9.390.116,95 euros, con un remanente positivo de 24.436,05 euros, lo que supone un nivel de ejecución presupuestaria del 99,74 %. Según explican fuentes de Zarzuela, esos fondos propios también han permitido financiar el proceso de transformación digital y modernización de la institución, así como el Plan Estratégico 2025-2026 de desarrollos de sistemas de información y las actualizaciones retributivas aplicadas conforme al Real Decreto-ley 14/2025. Para ello, la Casa del Rey destinó 983.403 euros de sus ahorros acumulados durante 2025, después de haber empleado ya otros 2.481.798,50 euros en 2024. Como consecuencia de ese esfuerzo inversor, el resultado económico-patrimonial de 2025 arroja un saldo negativo de 719.334,93 euros, debido «en su mayor parte» al reflejo contable de las amortizaciones. En 2024 el resultado también fue negativo, aunque de menor cuantía (99.591,80 euros). Desde la Casa del Rey sostienen que estas cifras reflejan «la capacidad de gestión, el ajuste a las necesidades reales del ejercicio y el uso efectivo de los recursos disponibles», todo ello «en un escenario de prórroga presupuestaria». Buena parte de esa inversión se ha destinado a reforzar la infraestructura tecnológica de la institución. En concreto, la Casa del Rey ha financiado con sus reservas el proyecto de comunicaciones seguras y tecnologías de la información (TDS), el mantenimiento y evolución de esas infraestructuras, el desarrollo de nuevos sistemas informáticos dentro del Plan Estratégico 2025-2026 y la adquisición de equipos y licencias informáticas, además de nuevo equipamiento para la nueva sala audiovisual de Zarzuela, que cuenta con la tecnología más puntera para que los Reyes puedan participar en más intervenciones audiovisuales, ya sea con reuniones o montajes de video y sonido. La mayor partida del presupuesto de la Casa del Rey volvió a destinarse al personal. En total, se emplearon 4,92 millones de euros en retribuciones y cargas sociales. De esa cantidad, 571.371 euros correspondieron a la asignación de la Familia Real, mientras que 3,79 millones se destinaron a sueldos y salarios del personal de la institución. A ello se suman 548.926 euros en cotizaciones sociales, formación, acción social y otros gastos asociados. Las cuentas reflejan además que la Casa del Rey recibió la asignación ordinaria de 8.431.150 euros consignada en los Presupuestos Generales del Estado y otros 250.000 euros aprobados por el Consejo de Ministros para financiar la actualización retributiva del personal del sector público, cantidad que quedó contabilizada en el ejercicio como un derecho de cobro al cierre de 2025. Los otros gastos de gestión ordinaria ascendieron a 3,11 millones de euros. Las partidas más elevadas fueron las comunicaciones telefónicas (719.323 euros), los servicios prestados por profesionales independientes —principalmente empresas y especialistas en tecnologías de la información y las comunicaciones— (693.356 euros), las atenciones protocolarias y representativas (689.182 euros) y los suministros (336.511 euros). También destacan el material informático no inventariable (155.886 euros), el arrendamiento de medios de transporte (106.803 euros), el material de oficina (74.475 euros) y la conservación y mantenimiento de edificios (66.523 euros).