España ya está en los octavos de final del Mundial y Luis de la Fuente no ocultó su satisfacción tras la contundente victoria (3-0) frente a Austria y de llegar a estas alturas del campeonato con las dudas despejadas de cuajo con la exhibición ante los centroeuropeos. El seleccionador español ensalzó el nivel de su equipo, al que en Los Ángeles se vio más que preparado para pelear por el título. «Hemos hecho un partido casi perfecto», aseguró. Nada más finalizar el encuentro, el técnico riojano celebró el pase de ronda saludando deportivamente al seleccionador de Austria, cerrando los puños con gesto de satisfacción y fundiéndose en un abrazo con los miembros de su cuerpo técnico, consciente de la importancia del triunfo y de zanjar el debate sobre el momento de juego de los suyos con un golpe de autoridad. De la Fuente, que la víspera había asegurado que cada día confiaba «más ciegamente» en sus jugadores, se felicitó porque el grupo respondió como esperaba. «Los grandes equipos aparecen cuando se necesita su presencia. Estábamos muy mentalizados en este partido, sabemos cómo funcionan las eliminatorias y estábamos muy atentos a todo lo que había acontecido en los partidos previos. Hemos hecho un grandísimo partido, hemos rozado casi la perfección. Hay que seguir mejorando». El máximo responsable de La Roja se congratuló de que su equipo supo «minimizar todas las opciones del rival, el juego aéreo que es una de sus grandes fortalezas», explicó. Pese al brillante rendimiento de España, De la Fuente quiso rebajar cualquier exceso de euforia y recordó que el nivel de dificultad crecerá a partir de ahora. «Cada partido va a ser más complicado. En octavos los rivales son más exigentes. Estamos ya en una fase muy importante. En nuestra mentalidad siempre está mejorar. Este equipo demanda mejorar, esa es la grandeza de estos jugadores, quieren más y más». Y no quiso mojarse a la hora de señalar a quién le gustaría medirse en la siguiente ronda -Portugal o Croacia-. «Estamos felices y nos da igual. Habría que preguntarles a ellos», lanzó. Goleador El seleccionador también tuvo palabras de reconocimiento para Mikel Oyarzabal, uno de los protagonistas del encuentro, aunque quiso extender el mérito a toda la plantilla. «Otro día más demuestra el potencial futbolístico que tiene, el reconocimiento que debe tener. El resto de compañeros exactamente igual, todos. Estoy feliz por ellos». El eibarrés, que suma cuatro goles en el Mundial además de una asistencia y está a sólo dos dianas de los máximos goleadores Lionel Messi y Kylian Mbappé -seis cada uno- indicó, por su parte, que no se siente más reconocido ahora que hace un año. «Siempre me he sentido importante en este equipo», zanjó. El atacante de la Real Sociedad dijo estar «contento por ayudar, por pasar una ronda más y felices, a descansar y a por lo siguiente». Oyarzabal reconoció que el combinado de Luis de la Fuente esperaba un duelo muy exigente ante una selección físicamente poderosa, pero destacó la respuesta de España sobre el terreno de juego. «Un partido complicado, que sabíamos que iba a ser difícil. Ellos eran una selección física que nos iban a poner las cosas difíciles y hemos tenido muy buen día y muy buen partido. Felices», resaltó. El delantero también quiso poner en valor la trayectoria del equipo durante el campeonato, en el que va a más, y mantuvo que el buen nivel exhibido frente a Austria no ha sido una excepción. «Hemos hecho otros partidos buenos también y, sobre todo, momentos de partidos», destacó. Pedro Porro se estrenó como goleador en su vigésimo partido con La Roja. «Jugar un Mundial ya es algo muy complicado y marcar es un sueño hecho realidad», destacó el lateral del Tottenham. Lamine Yamal se llevó el MVP del partido. «Estoy al cien por cien y preparado para jugar lo que el míster quiera», dijo tras recoger el premio, pese a que todavía no se ha visto al mejor Lamine.