El Monte Erebus, en la isla Ross de la Antártida, emite partículas microscópicas de oro elemental que pueden dispersarse hasta 1.000 kilómetros. El fenómeno fue documentado en un estudio de 1991 y sigue siendo una rareza volcánica: otros volcanes liberan trazas de metales, pero Erebus es excepcional por expulsar oro cristalino en forma de partículas sólidas.