Mikel Merino, como hiciera David Villa hace 16 años en Sudáfrica, le ha dado con su gol el triunfo a España frente a Portugal. Como en aquella ocasión, en la que La Roja acabó campeona del mundo, el duelo ibérico de octavos se decantó del lado del conjunto español por a 1 a 0. El tanto del jugador del Arsenal no llegó hasta que empezó el tiempo de descuento de la segunda parte, cuando parecía que los dos equipos estaban más cerca de la prórroga que otra cosa, pero un pase interior de Ferrán Torres al navarro acabó al fondo de las mallas de Diogo Costa. Explosión total de alegría de toda España que firmaba la jubilación en los Mundiales de una de las figuras de esta competición, Cristiano Ronaldo, que a sus 41 años dice adiós tras disputar seis Copas del Mundo, habiendo marcado en todas ellas. Eso sí, en este partido casi ni se le vio.España sigue con la portería a ceroUnai Simón, por cierto, sigue un partido más con la puerta a cero, alargando el récord mundial que conquistó ante Austria hace unos días. Nadie ha perforado el marco español en lo que va de competición. Y buena culpa de esto, además del hacer del meta del Athletic de Bilbao, la tiene un muro, una pareja de centrales formada por Cubarsi, sobresaliente ante Portugal, teniendo en muchas fases que sacar el balón jugado ante la presión rival a Pedri y Rodri, y Laporte, también de diez. España, aunque no estuvo acertada en los metros finales, mereció más que el combinado dirigido por el español Roberto Martínez. Muy igualado, con una presión casi individual de los lusos sobre los futbolistas de Luis de la Fuente, Oyarzabal pudo adelantar en el minuto 7 al combinado español cuando perdonó solo ante el arquero portugués. En el 15, la doble ocasión fue para Lamine Yamal y Baena, que se encontraron con respuesta de Diogo Costa. Lamine lo intentó, pero además de encontrarse con Nuno Mendes, uno de los mejores laterales del mundo, también se las tuvo que ver con Joao Félix, que hizo un buen trabajo apoyando a su compañero en defensa. A pesar de no encontrar a Oyarzabal ni poder carburar en la medular como suele ser su estilo, España mantenía el control sobre el partido, con una Portugal que solo inquietó el marco de Unai con dos remates consecutivos de Joao Félix y Ronaldo. Un despejo de Pedro Porro tras tiro de Nuno Mendes, que acabó en larguero, metió un poco de miedo. Mucho respeto, poco fútbolCon la igualada se llegó al descanso y en la reanudación, con los dos equipos jugando con revoluciones bajas, sin decir este partido es mío, fue España la que impuso un mayor dominio sobre su adversario. Con tiros tímidos, con aproximaciones, sin acercarse al gol, pero teniendo más peso en el juego que una Portugal con mucha clase en los nombres, pero con poco fútbol. Una falta de Lamine en el 74, bien despejada por Diogo Costa a córner, levantó de los asientos a la afición española. Y casi que no pasó nada más –los dos equipos vigilándose mucho, con máximo respeto, con el miedo a perder a última hora– hasta que llegó la locura con esa asistencia de Ferrán a Merino –Mikel, como ya hiciera en la Eurocopa, lo celebró con el baile alrededor del banderín en homenaje al festejo que hizo en su día su padre Miguel Merino– que acabó en un pase a cuartos de final para seguir escribiendo una historia que ya espera a Estados Unidos o Bélgica. Shakira, como en Sudáfrica, le ha puesto la voz a la canción del Mundial. ¿Segunda estrella a la vista?