The AI Compass («La brújula de la IA») es una especie de test rápido que en unos minutos puede decirte cuál es tu orientación ideológica respecto a la inteligencia artificial, parecido a los tests que te dicen tu orientación política o moral según respondas a preguntas concretas. Es directo y fácil de entender; las preguntas sobre las que no tengas opinión se pueden saltar. Como suele decirse, no hay preguntas correctas o erróneas: cada persona tendrá su opinión al respecto y todas valen.Las preguntas están bastante bien elegidas y no se quedan en el típico «sí/no» Cubren la conciencia artificial, la creatividad, el empleo, la información, el slop y las fake news, las empresas y hasta el el riesgo existencial. También están su uso en medicina, educación, el cómo regularla y hasta la viabilidad de la AGI. También te pregunta quién crees que se está beneficiando con la IA, qué sucederá para 2031 y cómo ves el coste medioambiental de los centros de datos.Las respuestas suelen ser cinco o seis y cubren todo el espectro: desde el clásico «esto es un loro estadístico con mucho márketing» al «esto va a cambiar la especie humana», pasando por posiciones intermedias más prácticas y realistas.El resultado es una gráfica con dos ejes perpendiculares: si crees que la IA está sobrevalorada o es transformadora, y si la ves más bien como intrínsecamente bueno o malo. De ahí salen los 30 arquetipos posibles de la clasificación. Un toque simpático es que cada uno tiene su «santo patrón», no sin cierto sarcasmo:Emily Bender para los Luditas (afectuosamente)Jaron Lanier para el Ermitaño digitalCory Doctorow para El líder síndicalEd Zitron para El escépticoMarc Andreessen para The OptimistEliezer Yudkowsky para CasandraSam Altman para El fundadorLex Fridman para El Bro de los podcasts yRay Kurzweil para El profetaLo más divertido es que después de hacer el test nadie queda simplemente como pro-IA o anti-IA. El resultado puede ser un escéptico de la economía del asunto (del que esté a favor) o alguien que la considera algo malo pero que va a transformarlo todo. Hay usuarios que solo quieren usar las versiones gratuitas, los manitas que ejecutan modelos locales, los paranoicos de la seguridad, los inversores o los creyentes en la iglesia de la Singularidad. Puede que no sea una taxonomía exacta, pero como reflejo del panorama sobre la IA funciona bastante bien.He de decir que a mi me ha salido que estoy «a favor» de la IA, pero no de forma radical, y que creo que transformará bastante el mundo que conocemos. Así que ya veremos dentro de unos años.Relacionados:Un mapa global de los riesgos de la inteligencia artificial, que acongoja un poco aunque apunta a solucionesOpenAI habla sobre sus planes para la inteligencia artificial general del futuro, incluyendo los riesgos que implicaEntra en vigor la Ley Europea de Inteligencia ArtificialEl futuro era esto: un paseo entre IAs que trabajan, aconsejan y pueden reemplazarnos para «pensar» o currarEl Centro para el Estudio de los Riesgos Existenciales y los diversos «fines del mundo» de la Universidad de CambridgeEl Test de Personalidad de IBM: la inteligencia artificial que busca saber cómo somos en base a lo que escribimos# Enlace Permanente