Un burrito con una bufanda del Betis se ha convertido esta semana en protagonista inesperado de las calles de Vejer de la Frontera. El animal, que ha llamado la atención de varios vecinos y visitantes que paseaban por el municipio, viaja junto a Enrique Balsera, conocido como el peregrino más famoso de España.Ante la curiosidad que ha despertado el animal, una persona que se encontraba junto a él ha explicado de quién se trataba. "¿Sabes de quién es? ¿De Juanino?", ha preguntado, para responder acto seguido: "No, es el compañero de viaje de Enrique Balsera, el peregrino más famoso de España".La historia de Balsera, de origen cordobés, ha despertado el interés de quienes se han acercado a conocerla. En su vida anterior se dedicaba a probar prototipos para una marca de coches de lujo, hasta que un accidente al volante de un Lamborghini le dejó parapléjico.Una promesa cumplida desde hace casi una décadaTras una recuperación que él mismo ha descrito como milagrosa, Balsera decidió cambiar por completo de estilo de vida. Desde hace casi una década recorre caminos y lugares santos, un peregrinaje que, según ha explicado, realiza sencillamente porque le hace feliz.Balsera ha llegado hasta Vejer procedente del Hogar del Pensionista del municipio, acompañado en todo momento de su burrito. Quienes lo han conocido en persona destacan su cercanía y su carácter afable durante el encuentro.El burrito de Enrique Balsera, Espiri, en las calles de Vejer.El nombre del burrito y su gesto con la cámaraAl animal lo ha bautizado como Espíritu Santo Amén, aunque de forma cariñosa suele referirse a él como Espiri. Cuando se le ha pedido permiso para fotografiarlo, Balsera ha respondido sin dudarlo: "¡Claro! Puedes hacerle las fotos que quieras. Las mejores cosas de la vida son gratis".Esa frase, sencilla y directa, ha resumido para quienes lo han escuchado el espíritu que guía su peregrinaje. Balsera continúa su recorrido dejando esa reflexión a su paso por cada localidad que visita.Tras su parada en Vejer, el peregrino cordobés proseguirá su camino junto a Espiri, sumando un nuevo punto a una ruta que comenzó hace casi diez años y que, según él mismo ha reconocido, no tiene otro propósito que la felicidad que le reporta recorrerla.