Parecía una decisión definitiva, pero los planes de los duques de Sussex han vuelto a cambiar. Después de que todo apuntara a que Meghan Markle permanecería en California con Archie y Lilibet mientras el Príncipe Harry viajaba solo al Reino Unido, la familia ha dado un giro de última hora. La duquesa de Sussex viajará finalmente junto a sus dos hijos para reunirse con el hijo de Carlos III durante su estancia en territorio británico. Eso sí, lo hará manteniéndose completamente al margen de la agenda oficial que Harry desarrolla estos días con motivo de los preparativos de los Juegos Invictus. La decisión llega tras semanas marcadas por la incertidumbre y las dificultades relacionadas con la seguridad de la familia. Precisamente esa cuestión había sido el principal obstáculo para que Meghan y los niños acompañaran al príncipe en este viaje, convertido ya en uno de los más delicados desde que abandonó sus funciones como miembro activo de la Familia Real británica. La protección de Meghan, Archie y Lilibet ha sido durante años una de las grandes preocupaciones del príncipe Harry. Desde que los duques de Sussex dejaron de formar parte de la institución en 2020, el Ministerio del Interior británico retiró la protección policial permanente de la familia y pasó a estudiar cada desplazamiento de manera individual. El duque ha insistido en numerosas ocasiones en que esa situación condiciona por completo sus visitas al Reino Unido. De hecho, llegó a reconocer públicamente que no veía posible regresar con su mujer y sus hijos sin contar con unas garantías de seguridad que considerara suficientes. Finalmente, según ha trascendido, la familia ha encontrado una fórmula que permitirá el viaje de Meghan Markle y de los pequeños, aunque la duquesa no participará en ninguno de los actos públicos previstos durante estos días. El viaje también tiene una importante dimensión familiar. Si no se producen cambios de última hora, Archie y Lilibet tendrán la oportunidad de volver a coincidir con su abuelo, el Rey Carlos III, a quien apenas han visto desde su última visita al Reino Unido con motivo del Jubileo de Platino de Isabel II en 2022. Será, además, uno de los escasos momentos en los que los hijos de Harry y Meghan regresen al país de su padre desde que la familia fijó su residencia en California. Mientras tanto, el hermano del Príncipe Guillermo continúa desarrollando una agenda centrada en sus proyectos solidarios. En las últimas horas ha visitado el Hospital Infantil de Birmingham junto a WellChild, organización benéfica de la que es patrono desde hace años. El regreso del duque de Sussex no ha estado exento de polémica. En los últimos días han trascendido diferentes versiones sobre el alojamiento que ocuparía durante su estancia en Londres. Inicialmente, Carlos III le habría ofrecido hospedarse en una residencia real. Sin embargo, esa posibilidad terminó frustrándose después de varios cambios de última hora relacionados con la gestión de la invitación, obligando finalmente al príncipe Harry a buscar una alternativa. A esa situación se ha sumado otro revés para el hijo menor del monarca. Esta misma semana un tribunal británico desestimó la demanda por vulneración de la privacidad que había presentado junto a otros seis demandantes contra Associated Newspapers Limited, empresa editora del 'Daily Mail'. Pese a ese escenario, la inminente llegada de Meghan Markle con Archie y Lilibet permitirá que la familia vuelva a reunirse en Reino Unido en uno de los viajes más delicados que el Príncipe Harry ha afrontado desde su salida de la Casa Real británica.