Cualquier persona que trabaje en televisión vive obsesionada con las audiencias. Una caída puede implicar una reestructuración de la parrilla, movimientos arriesgados en la estrategia de las cadenas, el cese de un presentador o un desembolso desorbitado por un programa que consiga liderar una franja concreta. Pero, ¿cómo se miden las audiencias? En España, Kantar Media (ahora Fifty5Blue) se ocupa desde hace más de 30 años de esa medición a partir de unos seis mil audímetros que la empresa instala en hogares que se consideran representativos de la población española. A partir de la información de esos aparatos, esta compañía extrapola y prepara sus informes diarios de audiencia. El porcentaje de cuota de pantalla depende de la cantidad de audímetros conectados a las televisiones en cada momento y de las personas que supuestamente están viendo la televisión en cada hogar. En cada hogar del panel se instala un dispositivo conectado al televisor que registra lo que se está viendo en todo momento. Cada miembro del hogar tiene asignado botón específico que debe pulsar cuando esté viendo la televisión. Cuando esa persona enciende o se pone a ver la televisión, pulsa su botón para registrarse y vuelve a pulsarlo cuando termina de hacerlo. El sistema identifica quién está frente a la pantalla (edad, género...). Estos dispositivos permiten registrar datos en tiempo real como el canal que se escoge, el uso que se le da a la televisión (si se usa para videojuegos o consumir contenido en 'streaming' de plataformas de pago), cuántas personas ven un programa, cuándo lo ven o el tiempo que le dedican a cada uno, por ejemplo. Aunque 6.000 audímetros puedan parecer pocos, en teoría el reparto de estos aparatos está diseñado para ser estadísticamente representativo de habitantes del país, aunque existe un margen de error aproximado entre el uno y el cinco por ciento. También de mejora. Kantar Media ha ido actualizando con los años el sistema de medición, incorporando, por ejemplo, los datos de los espectadores «invitados» (que no viven en el hogar auditado) y los programas «en diferido» (vistos en los siete días siguientes a su emisión lineal).