Hay productos que pruebo, analizo, escribo sobre ellos y, al cabo de unas semanas, prácticamente los olvido. Pero también hay otros productos que quieres que formen parte de tu rutina desde el primer día que los ves. Eso me pasó con la ENGWE L20 3.0 Pro. Empecé probándola para escribir un análisis sobre ella y, semanas después, seguía buscando cualquier excusa para salir de casa y recorrer unos kilómetros más. ENGWE L20 3.0 Pro Amazon 1.799,00€1.549,00€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.No creo que eso se deba solo a una única característica. No es solo el motor, ni la batería, ni la suspensión. Porque lo que consigue esta bicicleta es que pedalear vuelva a apetecer. Y eso es más difícil de conseguir que añadir potencia o una batería de mayor capacidad. Después de haber hecho más de 100 kilómetros con ella, sigo pensando que es una bicicleta que recomendaría con total tranquilidad a cualquiera que busque una e-bike para usar todos los días, para usarla de verdad.Notas la diferencia en cuanto te subes a ella por primera vezEs verdad que, sobre el papel, la ENGWE L20 3.0 Pro ya impresiona. Tiene un motor central de 250 W, hasta 100 Nm de par, batería de 720 Wh, doble suspensión, carga rápida en aproximadamente dos horas, cuadro plegable, sistema IoT con GPS... Vamos, que se vende sola y la ficha técnica deja muy claro que estamos ante una bicicleta muy ambiciosa. Pero ninguno de estos datos por sí solo explica por qué me ha gustado tanto. Fue algo que descubrí durante los primeros kilómetros. Porque hay otras bicicletas eléctricas que parecen empeñadas en recordarte constantemente que llevan un motor, donde la asistencia entra de golpe y la aceleración resulta artificial. Son bicicletas a las que te tienes que adaptar. Pero aquí sucede lo contrario, porque desde el primer momento transmite una sensación de naturalidad que cuesta encontrar incluso en modelos más caros. Al ser plegable es mucho más fácil acomodarla en espacios reducidos / Fotografía de Eva Luna RiveraLos 100 Nm de par llaman mucho la atención cuando lees las especificaciones, pero hay que entender cómo entrega esa potencia. Gracias al sensor de par, el motor interpreta la fuerza que haces sobre los pedales y adapta la asistencia de forma inmediata. Por eso no notas un tirón, sino que la sensación se parece mucho más a que alguien te empuja suavemente por la espalda cada vez que lo necesitas. Esto cambia mucho la experiencia en ciudad porque arrancar desde un semáforo deja de ser un esfuerzo, incorporarte al tráfico resulta mucho más cómodo y las cuestas que antes parecían imposibles pasan a convertirse, simplemente, en parte del recorrido. Después de unas cuantas salidas, dejas de pensar en el motor y simplemente pedaleas.Si el motor fue la primera sorpresa, la comodidad terminó siendo la confirmación de que esta bicicleta está diseñada para usarse todos los días. La combinación de doble suspensión, neumáticos de 20 x 3 pulgadas, un sillín cómodo y un asiento y manillar ajustables en altura consiguen que el asfalto, los adoquines o los pequeños caminos de tierra dejen de ser un problema. Es muy cómoda de conducir y hace que disfrutes del trayecto. Toda la información que necesitas, la tienes en su pantalla / Fotografía de Eva Luna RiveraOtro aspecto que da una gran tranquilidad es su autonomía. La batería de 720 Wh, fabricada con celdas Samsung, ofrece energía de sobra para olvidarte del cargador durante bastante tiempo. De hecho, en la web de ENGWE, hablan de hasta 160 km de autonomía, si bien es cierto que yo rondé los 110 kilómetros. Ya sabes que esta cifra dependerá de factores como el peso del conductor, el nivel de asistencia, el terreno... pero en cualquier caso, es autonomía suficiente como para desentenderte del cargador durante una semana entera. Y su carga rápida le permite completar una carga en dos horas, una cifra muy poco habitual en este segmento. También me gusta que la batería sea extraíble y puedes subirla a casa para cargarla sin mover toda la bicicleta. También hay otros aspectos "menos tecnológicos" que me han gustado mucho de la ENGWE L20 3.0 Pro. Me refiero a su cuadro bajo, que hace que subir y bajar de ella sea más cómodo, a su portaequipajes trasero, los guardabarros o el sistema IoT con GPS que ofrece alertas de movimiento e incluso te permite detectar dónde está si no la tienes a la vista. Esto aporta una tranquilidad extra cuando la tienes aparcada, más sabiendo que no es una bicicleta barata. Y, además, es plegable. Esto hace que sea mucho más sencillo meterla en un ascensor o acomodarla en casa. Eso sí, tal y como digo varias veces en mi análisis sobre esta bici, sigue pesando 33 kilos, así que plegada no es especialmente fácil de mover. ENGWE L20 3.0 Pro Amazon 1.799,00€1.549,00€ Envío Gratis * Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.Durante los últimos años he probado cafeteras, freidoras, aspiradoras, robots... y está claro que muchos me han gustado. Pero pocos han conseguido cambiar mi rutina diaria como lo hizo esta ENGWE L20 3.0 Pro durante las semanas que la estuve probando. Sustituyó desplazamientos que antes hacía en coche, he salido a dar paseos sin rumbo con ella y he terminado integrándola en mi día a día con naturalidad. Por eso, cuando alguien me pregunta qué bicicleta eléctrica compraría hoy para un uso diario, mi respuesta sigue siendo la ENGWE L20 3.0 Pro.Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. Este hecho no influye en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas por el producto.