Mientras España atraviesa un verano marcado por las altas temperaturas y las olas de calor, el paleoclimatólogo Francesc Burjachs plantea un escenario muy diferente para el futuro del planeta: el inicio de una nueva fase glacial como parte de la evolución natural del clima terrestre.El investigador del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social considera que existen movimientos de la Tierra que, más allá de la sucesión del día y la noche o de las estaciones, ayudan a explicar los grandes ciclos climáticos.“Más allá de la noche y el día y las estaciones del año, existen otros movimientos de la Tierra que explican que haya ciclos climáticos. La entrada a una fase glacial es lo que tocaría como dinámica natural”, ha afirmado.“Estamos al final de un ciclo interglacial”Burjachs reconoce que no es posible señalar una fecha exacta para ese eventual cambio. Sin embargo, sostiene que el ciclo actual de temperaturas benignas habría llegado a su tramo final.“Es difícil predecir cuándo se producirá exactamente este cambio, pero está al caer. Estos ciclos deberían durar entre 10.000, 11.000 o 12.000 años y ya hemos agotado este tiempo. Estamos al final de un ciclo interglacial, de temperaturas benignas”, explicó en los micrófonos de RAC1.El paleoclimatólogo también ha expresado sus dudas sobre la capacidad del actual cambio climático para modificar esa evolución natural. “Deberemos ver si realmente el efecto invernadero está provocado por la humanidad y hará que rompamos la dinámica natural de la Tierra. Me extrañaría que este pequeño exceso de CO2 pudiera cambiar esta dinámica”, ha opinado. “Los que estudiamos el clima y tenemos los modelos del pasado sabemos que estamos a las puertas de una nueva glaciación”, ha pronosticado.Episodios de calor similares en la Edad MediaEl especialista también ha señalado que las temperaturas elevadas registradas actualmente no serían completamente inéditas en la historia del planeta. “No son extraordinarias”, ha manifestado.Según Burjachs, existen estudios científicos que muestran que durante la Edad Media ya se produjeron episodios de calor similares a los actuales. Desde su planteamiento, estas temperaturas formarían parte de los ciclos habituales del clima terrestre.Su predicción contrasta con el intenso calor que está marcando el comienzo del verano en España. Pese a ello, insiste en que la dinámica natural del planeta conduciría hacia una nueva etapa glacial, aunque sin una fecha concreta para su inicio.