La Gambita, marisco, pescado frito y arroz para refrescar el verano en Córdoba

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La Gambita es una ventana al mar con tentadores sabores que se disfrutan en una ciudad de interior como es Córdoba. Casa especializada en los mariscos y la fritura de pescado fresco seleccionados directamente de sus propias pescaderías, sin intermediarios y con la certeza de la calidad y la tradición, se sitúa en la calle Poeta Juan Ramón Jiménez, 1, en El Tablero. Entre el marisco recién cocido en pequeñas cantidades a diario hay que probar la gamba blanca de Huelva, junto con la gamba roja, «espectacular, que viene de Alicante, de Santa Pola» y que es posible degustar también a la plancha, sin olvidar los cuerpos y los langostinos tigre, como cuenta Rafael Padilla , propietario del restaurante La Gambita junto a su esposa, Yolanda Fernández. Los amantes de la fritura de pescado no pueden perderse el boquerón al limón, los calamares, las puntillitas, los salmonetes y la rosada. La clave en este apartado es usar una buena harina de pescado «y el punto del dorado, que es el tiempo en el que está en la freidora es fundamental también, aparte de la frescura», apunta. En función de las variedades que entran cada día todo rota: en las sugerencias puede encontrarse el atún de Barbate y la ventresca de atún, ahora que es tiempo propicio para saborearlo, además de berberechos gallegos.   La vitrina de La Gambita expone al público los productos, en una mezcla de color y diversidad en la que se encuentra pescado salvaje del día, como doradas, lubinas, pargos, corvinas. El escogido por el cliente se le prepara al horno o a la plancha. Como platos fríos, la ensaladilla de gamba blanca de Huelva, en media ración o entera, es uno de sus esenciales y también se puede llevar a casa, como el resto de productos de la carta. El salpicón de marisco, las gildas de pulpo y de anchoa son otras posibilidades frescas para sobrellevar el verano de Córdoba. En el apartado caliente como novedad la gamba roja se sirve también con huevos rotos (patatas revueltas y huevo), «con mucho sabor, es un plato que nos está demandando mucho el público». Hay cazuelitas con gambas al ajillo y gulas al ajillo, y el flamenquín, que contiene merluza y gambas. Como siempre hay quien no se resiste a la carne y Rafael Padilla es consciente de esa preferencia, ofrece el clásico rabo de toro cordobés, callos en salsa, carrillada ibérica en salsa, presa ibérica y solomillo ibérico de Covap. No obstante, hablar de La Gambita es detenerse en sus arroces , previa reserva para un mínimo de dos comensales, con paellas que van desde la de marisco, a la de bogavante pasando por la de carabineros, el arroz negro, y las preparadas con carne, de presa ibérica, y de rabo de toro. También se da la opción para llevar. Los niños tienen a su alcance lagrimitas de pollo, nugets y croquetas de jamón acompañados de patatas fritas. Como un buen postre es signo de que ese rato entre amigos o en familia termina muy bien, en este caso se ponen a disposición postres caseros: tarta de tres chocolates, tarta de zanahoria y ahora en el periodo estival los cocineros elaboran una tarta de limón para tener una opción «más ligera y fresquita». No obstante, cada dos semanas les imprimen un cambio. La clientela que acude hasta este establecimiento que tiene una andadura de siete años procede de los alrededores y en general de todos los barrios de la ciudad porque el boca a boca funciona. Al modo de ver de Rafael Padilla, la exigencia del público de Córdoba en mariscos y pescado es elevada porque «sabe comer y conoce lo que es bueno y lo que es malo». Entre escapada y escapada durante las vacaciones o para sobrellevar mejor la permanencia en Córdoba no duda en degustar las delicias que brinda el mar y «buscan sitios más selectos y con frescura» como éste. El público que busca combatir el calor permanece en la carpa cerrada climatizada y se sienta en la terraza por las noches, siempre acompañado todo de una cerveza bien fría o una copa de vino. El horario de apertura es de 12.00 a 16.00 horas y de 20.30 horas a 24.00 horas. Los lunes y el domingo por la noche cierra. Más de tres décadas de experiencia en las dos pescaderías propias La Gambita (la del local anexo y en la avenida de Turruñuelos) son las que nutren al restaurante y ahora se suma desde hace un mes una tercera abierta dentro del Mercado de la glorieta de Cisneros, en el barrio de Ciudad Jardín. Con todo, ascienden a once los empleados.