El regalo protocolario elegido por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, para los líderes presentes en la última cumbre de la OTAN ha causado sorpresa y controversia. Cada jefe de Estado y de Gobierno recibió un revólver personalizado con su nombre, acompañado por seis balas y un permiso para poder exportarlo.La naturaleza del obsequio, poco habitual en una reunión diplomática de esta relevancia, provocó reacciones muy diferentes entre las delegaciones. Algunas optaron por inutilizar el arma, otras decidieron entregarla a las autoridades y hubo quienes la mostraron públicamente.España inutilizará el arma de Pedro SánchezEn el caso español, el Ministerio del Interior se encargará de inutilizar el revólver destinado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De esta manera, podrá conservarse como regalo institucional sin que mantenga su capacidad de uso.La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, agradeció el presente, aunque su equipo explicó que el arma será trasladada y guardada siguiendo medidas de seguridad. Posteriormente, será inutilizada y donada a un museo militar.Un revólver personalizado y munición real: el polémico regalo del presidente turco Erdogan a los líderes de la OTAN https://t.co/x6nGGrnlzV pic.twitter.com/6KcYgpND0C— RTVE Noticias (@rtvenoticias) July 9, 2026El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, tomó una decisión diferente y mostró el revólver recibido a través de sus redes sociales. El primer ministro británico, Keir Starmer, dejó el arma en la Embajada del Reino Unido en Turquía.Bélgica lo entrega directamente a la PolicíaUna de las respuestas más llamativas fue la del primer ministro belga, Bart de Wever. A su regreso, decidió entregar el revólver a la Policía. Según fuentes de su gabinete, no supo qué contenía el regalo hasta que llegó a Bélgica y descubrió que se trataba de un arma de fuego.El presente había sido recogido inicialmente por miembros de su delegación y permaneció vigilado durante el vuelo militar de regreso. Después fue depositado en una caja de seguridad de la Policía del aeropuerto para aplicar los protocolos correspondientes.El insólito obsequio ha abierto un debate por la entrega de armas de fuego y munición como regalos diplomáticos. Cada revólver llevaba grabado el nombre de su destinatario e incluía la documentación necesaria para autorizar su salida de Turquía.