Ahora mismo, el mercado de los robots humanoides está moviendo mucho dinero. Startups como AI2 Robotics, Figure AI o Apptronik han estado cerrando rondas de financiación enormes en los últimos meses, alcanzando valoraciones de miles de millones de euros cuando todavía están en fases tempranas de desarrollo. En medio de esta fiebre inversora, Agility Robotics ha decidido desmarcarse con una estrategia bastante diferente para asentarse en el sector.La empresa nació en 2025 bajo el paraguas de la Universidad Estatal de Oregón y ahora planea dar el salto a la bolsa. Lo hará fusionándose con una SPAC, una empresa de adquisición de propósito general llamada Churchill Capital Crop XI. Con una valoración que ronda los 2.500 millones de dólares y la expectativa de capturar unos 620 millones, este movimiento es muy importante. Si todo sale adelante tras las revisiones regulatorias, Agility Robotics se convertirá en la primera empresa de robótica 100 % enfocada en los humanoides en cotizar en los mercados públicos. Esto no solo abrirá una ventana para los inversores minoristas, sino que dará un poco de transparencia a un sector que suele llevar sus números con bastante discreción.La visión corporativa detrás de la primera empresa de robots humanoides que cotizará en bolsa A los mandos del proyecto está Peggy Johnson, exdirectiva de Microsoft, quien ve esta salida a bolsa una oportunidad clara de ganar terreno al ser los primeros en dar el paso. Aunque las SPAC tienen cierta mala fama por su volatilidad en los últimos años, la postura de Johnson es pragmática: centrarse en trabajar, cumplir con los clientes y avanzar robot a robot. De momento, la estrategia parece funcionar. Ya acumulan más de 300 millones de dólares en ingresos reservados bajo un modelo de suscripción (Robots as a Service), lo que se traduce en cerca de mil unidades apalabradas para clientes de la talla de Amazon, Toyota o GXO Logistics.El protagonista de estos contratos es Digit, un robot bípedo que mide 1,75 metros de altura y unos 73 kilos de peso, que está pensado exclusivamente para mover cajas en almacenes. En lugar de obsesionarse con imitar a la perfección la anatomía humana, los ingenieros de Agility priorizaron la utilidad. Sus piernas, que se doblan hacia atrás como las de un ave, le permiten agacharse y alcanzar estanterías altas sin chocar con los pasillos estrechos, mientras que sus manos se diseñaron con el único propósito de sujetar contenedores de plástico de forma estable. Esta fábrica de robots producirá 100.000 humanoides el año que vieneEn cuanto a su funcionamiento interno, Digit delega órdenes complejas en modelos de lenguaje ya existentes como Claude o Gemini, para traducir instrucciones verbales sencillas en acciones físicas. No obstante, para Agility Robotics, lo más importante no está en el software de reconocimiento de voz, sino en lo que llaman IA física: la capacidad de mantener el equilibrio, caminar y reaccionar en el mundo real. Es una habilidad que han ido perfeccionando durante casi diez años recopilando datos de funcionamiento en entornos de trabajo reales, lo que les da una base sólida frente a competidores. Por último, decir que para Johnson, los robots humanoides "ayudantes" tardarán en llegar al menos 10 años.