‘La Revuelta’ recuperó este martes 7 de julio su lugar habitual en el ‘acces prime time’. Y lo hizo aparcando el tono desenfadado marca de la casa. David Broncano recibió a Jon Sistiaga y reconoció, medio en broma y medio en serio, que la conversación le imponía: «No sé si estoy capacitado a estas alturas de la temporada como entrevistador». David Broncano reconoció que llevaba tiempo queriendo entrevistarlo, aunque también admitió cierto respeto por la conversación que tenían por delante. «No se si esto capacitado a estas altura de la temporada como entrevistador», reconocía. No en vano, Sistiaga acudía al programa para presentar ‘Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo’, el documental que reconstruye el secuestro y asesinato del concejal de Ermua y que Netflix estrenará el próximo 10 de julio. Broncano admitió sus limitaciones ante el propio invitado. Él se ofreció a cambiar los papeles «y te entrevisto yo a ti». A partir de ese momento, Broncano aprovechó la visita para repasar la trayectoria del periodista y algunas de las experiencias más impactantes que ha vivido como reportero. Sistiaga repasó la larga lista de «buena gente» a la que ha tratado a lo largo de su trayectoria como reportero. «Líderes de facciones bélicas, delincuentes, asesinos reincidentes, terroristas, yihadistas…». A priori es un mundo que no se presta al humor. Sin embargo, su filosofía es que «si no hacemos bromas entre nosotros sobre estas situaciones tampoco las podemos sobrellevar». El periodista ha llevado a cabo su labor sobre el terreno en numerosos conflictos, desde el genocidio de Ruanda hasta el de Palestina, así como en los enfrentamientos armados en la antigua Yugoslavia o la guerra de Irak. De allí le regaló a Broncano un billete con la cara de Sadam Hussein y una impactante vivencia que le ocurrió junto al fallecido José Couso. El invitado contó que descubrieron que los heridos de guerra que el régimen les enseñó en un hospital, «cuando nos giramos, vimos cómo volvían a vestirse de soldado». Ahora ya, sin embargo, opina que el tiempo de los reporteros ha acabado. «Cualquiera lleva una GoPro, un dron, o te lo graba un soldado y solo tienes que revisarlo, ya nadie se mete hasta ahí». En su caso, su valentía y su afán por informar lo han llevado a lo largo de su larga trayectoria como corresponsal de guerra todo tipo de situaciones extremas, desde ver morir a compañeros en sus brazo a recibir disparos o ser secuestrado y retenido en Siria durante seis días. Tras repasar algunas de las coberturas que han marcado su carrera, la conversación regresó al proyecto que llevó a Sistiaga a 'La Revuelta’.El periodista dirige, junto a Juanjo López, el documental que aborda los dos días en los que España entera se mantuvo en vilo hace 29 años. «He hablado con mucha gente y todo el mundo se acuerda del momento. En nuestra mente todos nos acordamos que hubo un bloqueo… Todo se paró. Y no fue así. Es como un recuerdo inducido, un apagón generalizado en nuestros cerebros porque no queríamos creérnoslos», rememoró el invitado. No quiso esperar a ningún aniversario redondo. «Con una historia así, era lo de menos», apostilló. La coincidencia, sin embargo, resultó inevitable: se cumplen 29 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, la misma edad que tenían tanto el concejal como Jon Sistiaga en aquellos días de julio de 1997. «Ya había cubierto algunas guerras, pero me toca volver a cubrir esto en mi tierra», contó en ‘La Revuelta’. Él mismo sufrió amenazas por parte de la banda terrorista. El periodista, natural de Irún, pudo tirar de contactos gracias a que había ido a clase tanto con gente que entró en ETA como con víctimas de la banda terrorista. Su jefe le pidió que se echara al monte «a dar vueltas y conseguir información». Sistiaga y su compañero delimitaron la zona entre «Lasarte, Hernani y Andoain», pensando que detrás del secuestro estaba el Comando Donosti, el más activo por entonces y actuaba por allí. «Me quedé a 5 kilómetros de dónde lo mataron. En línea recta eran dos. Sabíamos que iba a ser por ahí. Pensamos que podíamos encontrárnoslo deambulando con un tiro en la rodilla. Pero al final, estaba en manos de un psicópata al que llamaban ‘Txapote’. Era un tipo que iba a cumplir las órdenes, pasara lo que pasara», lamentaba. Millones de personas se movilizaron como única opción para frenar el asesinato, y de acuerdo a Sistiaga, «sabemos que parte del comando se lo replanteó». Sistiaga desveló, además, «dos novedades muy gordas» del documental. Por un lado, cuentan todo lo que se hizo por salvarle la vida. «Oficialmente siempre se ha mantenido la versión del Gobierno de José María Aznar de que no se negoció con ETA y acceder al chantaje. Pero sí hubo intentos», afirmó. La otra gran exclusiva es que se trata de «la primera vez que habla Felipe VI en un documental, quien también tenía 29 años». El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco supuso un antes y un después en la lucha contra ETA, 15 años antes de su disolución. Según Sistiaga «se perdió el miedo a oponerse, y su entorno perdió las calles. Se empezó a gestar el final. Fue agónico, marcó un punto de inflexión para muchos». «Ahora nos levantamos y scrolleamos en TikTok, pero antes nos levantábamos y escuchábamos la noticia de un atentado», señalaba Jon Sistiaga. «Desapareció, no existe, no se puede sacar el espantajo como si estuviéramos en el 97, afortunadamente», puntualizó. Pero denunció, asimismo, que el 60% de los jóvenes desconocen qué era ETA. «Es un fallo del sistema educativo, de la democracia y de los padres, que nos hemos dormido. En Euskadi hay una dulce amnesia colectiva».