La aproximación del tifón Bavi tiñó los cielos de varias ciudades chinas con espectaculares tonos púrpura, rosa y naranja. Durante la tarde del sábado, numerosos internautas compartieron imágenes de este inusual fenómeno, caracterizado por un resplandor cambiante de colores uniformes que, según testigos, mutó hasta cuatro veces en solo veinte minutos. Los medios afirmaron que, según un refrán popular en China, "si el cielo se tiñe de rojo al atardecer, en tres días llegará un tifón".