Investigadores de las universidades de Pennsylvania y Michigan publicaron en Science Robotics y PNAS los dos papers que describen el robot autónomo y programable más pequeño del mundo: 200 × 300 × 50 micrómetros, menor que un grano de sal. Se mueve por electro-ósmosis (sin partes móviles), funciona meses con luz LED, detecta temperatura y ajusta su trayectoria de forma autónoma. El costo de fabricación es de aproximadamente un centavo por unidad