En el imaginario popular crece la idea de que cada día se despiertan en España unos cuantos cientos de jueces fachas, muy fachas, movidos por la obsesión de instruir procesos kafkianos contra socialistas inocentes para destruir su honorabilidad con la finalidad de erosionar el proyecto progresista. Esto se sintetiza en la palabra 'lawfare', una de tantas milongas importadas del Cono Sur por Podemos en su relato contra el sistema, aunque la 'guerra sucia judicial' ya era de uso común en el nacionalismo catalán como ficción victimista con el relato de perseguidos por un Estado de raíces franquistas. Los socialistas incluyeron el 'lawfare' en el pago a Puigdemont por sus siete votos. Parafraseando el «París bien vale una misa» de Enrique... Ver Más