El telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea, detectó 31 cuásares del universo temprano, incluidos dos que existieron cuando el cosmos tenía apenas 670 millones de años. El hallazgo más que duplica la cantidad conocida de estos objetos en esa época y puede ayudar a resolver una de las grandes preguntas de la astronomía: cómo crecieron tan rápido los primeros agujeros negros supermasivos.