DC Inédito – Judge Dredd: Legends Of The Law, de VV. AA.

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Made in the USASin lugar a dudas, el Juez Dredd es uno de los personajes más destacados del cómic británico. Gracias a él, autores tan distinguidos como Alan Grant, Garth Ennis, Mike McMahon o Brian Bolland, pudieron labrar una carrera profesional que en muchos casos los condujo a Estados Unidos, donde lograron más fans, más dinero y más éxito. Sin embargo, Dredd nunca ha sido capaz de saborear el mismo éxito en el país en el que se ambientas sus historias, quedando relegado al menguante mercado británico. ¿Qué puede explicar la poca presencia de Dredd en el mercado del cómic norteamericano? Claramente, un motivo es el modelo de publicación. Las historias de Dredd se publican en la antología semanal 2000AD y, desde 1990, la revista mensual Judge Dredd Megazine, ambos con un tamaño diferente al del comic-book americano. Esta cadencia y formato no encaja con los hábitos de compra del público norteamericano masculino. Otro motivo es la dificultad y coste de distribución de cómics en Estados Unidos, un país infinitamente más grande que todo el Reino Unido.No debe sorprender, pues, que los primeros intentos por popularizar a Dredd en Estados Unidos lo realizasen editoriales ajenas a 2000AD y con un formato diferente. Entre 1983 y 1993, las difuntas editoriales Eagle Comics y Quality Communications reeditaron a color y en tamaño comic-book de las historias más populares de Dredd. No puede decirse que fueran un fracaso porque vendieron lo suficiente para justificar diez años de publicación; pero tampoco puede decirse que fueran un éxito. La etapa americana del Juez Dredd hubiera llegado a su fin de no ser por el gran éxito de ventas de los crossover de Dredd con Batman en 1991 y 1993. Pese a ser un personaje desconocido para el público habitual de DC Comics, Dredd había conseguido conectar con cientos de miles de lectores. Pero pocos de esos lectores estaban interesados en las reediciones de Eagle y Quality. Para DC la respuesta era sencilla: las reediciones no llegaban a todas las tiendas y el material clásico del personaje era además demasiado anticuado para el público actual. Esos dos problemas lo podrían solucionar ellos si 2000AD les concedía la licencia para crear y distribuir nuevos cómics del personaje acorde a las tendencias del mercado. El grupo editorial Fleetway, por aquel entonces dueño de 2000AD, se mostró de acuerdo con el análisis de DC Comics(y aunque no lo hubiera estado, ¿qué otro socio editorial igual de grande podría encontrar en Estados Unidos?), otorgando sin oponer resistencia alguna la licencia. Y, encima, eximiendo a DC de cualquier interferencia o supervisión por parte del staff editorial de 2000AD. DC podría hacer tantos cambios como quisiera.Ahora bien, los jefazos de DC Comics no eran tan tontos como uno podría pensar. Para la labor editorial asignaron a Paul Kupperberg, editor que por asombrosa coincidencia es también uno de los pocos guionistas americanos que han trabajado para 2000AD. Junto al dibujante Nigel Dobbyn había creado la serie Trash en los número 760 a 770 de la antología semanal. Además, DC contrató como consultores a John Wagner, co-creador de Dredd, y Alan Grant, el otro guionista de referencia del personaje. La versión de DC Comics del Juez Dredd debutó en 1994 con una serie mensual simplemente titulada Judge Dredd, escrita por Andy Helfer y dibujada inicialmente por Michael Avon Oeming. Ambientada en una continuidad diferente a la de 2000AD, la serie se estrenó con ventas más bien modestas, lo que no hizo disminuir la fe de DC en Dredd, pues pronto se avecinaba una película que empujaría las ventas a números más positivos: la adaptación cinematográfica de Dredd protagonizada por Sylvester Stallone y producida por Charles Lippincott, el primer responsable de comercialización de Lucasfilm y promoción de Star Wars. Todo apuntaba a que la cinta sería un fenómeno de masas, el inicio de una nueva franquicia como Rambo o Terminator. Tan convencida estaba DC Comics del éxito de la película de Dredd que le encargaron a Kupperberg la producción de una segunda serie mensual de Dredd. A diferencia de la primera serie mensual, enfocada al público tradicional de DC, esta nueva serie debía captar a todo adolescente con ganas de más Dredd después de ver la película en el cine. Por tanto, debía evitar tramas largas o referencias a historia previas. El editor no consideraba sensato editar dos series de un personaje que no estaba arraigado en el mercado norteamericano, pero qué otra opción tenía. A su favor hay que decir que aun así se tomó en serio su trabajo, respondiendo a las demandas de sus superiores con una antología que pudiera ofrecer historias diferentes a las de la serie mensual. Esta antología se tituló Judge Dredd: Legends Of The Law y aguantó unos pocos 13 números. Como predijo Kupperberg, la película de Dredd no tuvo repercusión alguna en las ventas del personaje en América. Pero por lo menos nos dejó este interesante intento de captar a un público que quizás no estaba familiarizado con el mundillo del cómic. Veamos qué nos ofrece cada historia. Eso sí, si no habéis oído hablar del Juez Dredd, recomiendo leer primero este artículo en el que mi compañero Tristán Cardona hace un breve resumen del universo de Dredd. Los donantes de organos (Judge Dredd: Legends Of The Law #1-4)Pongámonos en situación. Kupperberg tenía que empezar Legends Of The Law con una historia que presentara a la perfección al Juez Dredd de los cómics a los espectadores de la película de Sylvester Stallone. Por otra parte, John Wagner y Alan Grant habían comunicado a DC que querían implicarse más a fondo en la versión americana de Dredd; el rol de consultores no les satisfacía. ¿Y quién mejor que los dos guionistas de referencia del personaje para escribir una historia introductoria?Así pues, los primeros cuatro números de Legends Of The Law comprenden un arco argumental escrito por Wagner y Grant, una de las pocas historias del Juez Dredd que escribieron juntos tras el deterioro de su relación profesional y personal. Y para aportar también una perspectiva americana, Kupperberg fichó a Brent Anderson, el dibujante de la gran Astro City, y Jimmy Palmiotti, entintador de moda por aquel entonces, para trasladar a imágenes el guion. Titulada The Organ Donors (los donantes de órganos), esta historia podría haberse publicado en las páginas de 2000AD. Wagner y Grant ofrecen una historia con todo el carácter británico y sátira social que uno espera en esa revista, sin importarles si los lectores americanos conectarán con su propuesta. La única concesión que estuvieron dispuestos a hacer fue ubicar su historia en la continuidad de la otra serie americana del personaje, pero evitando hacer cualquier mención a esa serie, de modo que se pueda disfrutar como unos episodios más de 2000AD. ¡Y menudos episodios son! A lo largo de los cuatro números Dredd tiene que desmantelar una red ilegal de extracción de órganos, liderada por un estrambótico doctor, y mantener a salvo a un grupo de turistas británicos más tontos que los de Benidorm. Desafortunadamente, no estamos ante el mejor trabajo de Wagner y Grant, ni ante las mejores páginas de Anderson y Palmiotti. Todos acometen su labor con mucha profesionalidad y competencia, pero ninguno de ellos parece estar especialmente inspirado. El guion alarga en exceso la trama (tres números hubieran sido más que suficiente), lo que hace que la escritura pierda fuelle en la recta final, y no le da mucho material a Anderson para que pueda lucirse. Dicho esto, no estoy seguro de que el dibujante hubiera hecho algo interesante con mejor material. Resulta hasta refrescante ver a Dredd dibujado con un estilo de cómic de superhéroes clasicista, pero falta el brío e ingenio de los mejores dibujantes del personaje. Lo mismo se puede decir del coloreado digital de Stuart Chaifetz, cumplidor pero poco inspirado. No obstante, a pesar de no exprimir todo su potencial, esta historia dista mucho de ser un desastre o un insulto al personaje. Peor material se publicó en 2000AD y Judge Dredd Megazine por las mismas fechas… Simplemente, esta historia es mucho entrenimiento y poco más, ningún imprescindible u obra injustamente olvidada. Juicio en la Tierra Maldita (Judge Dredd: Legends Of The Law #5-7)Para la siguiente historia de Legends Of The Law Kupperberg volvió a apostar por talento estadounidense y británico, en este caso revirtiendo los roles. La escritura del guion recayó en D.G. Chichester, editor y escritor americano conocido principalmente por su trabajo en Daredevil por las mismas fechas que Legends Of The Law. Del dibujo se hizo cargo el británico Anthony Williams, dibujante habitual de 2000AD que estaba intentando abrirse paso en el mercado americano. Bajo el título Trial By Gunfire, la historia de Chister y Williams lleva al Juez Dreddd y a un ambicioso cadete a la Tierra Maldita, el desierto radioactivo que la guerra nuclear ha convertido a casi toda América. En la Tierra Maldita se esconde un grotesco mutante que ha plantado bombas biológicas por toda Mega-City One. Si no lo encuentran a tiempo, toda los ciudadanos morirán. Pero quizás no haya sido buena idea traer a un cadete dispuesto a todo para un ascenso…Suele decirse que los escritores americanos no entienden a Dredd, pero ese no es el caso de Chichester, lector habitual de las reediciones americanas del personaje. Su versión de Dredd es más fascista y cruel que la de muchos escritores británicos que sin darse cuenta terminan justificando al personaje y el sistema que representa. Ya de entrada, el guion nos deja claro que el mutante villano no es más que una víctima del sistema autoritario de Mega-City One. Una víctima empujada al extremismo por jueces como Dredd, quien en ningún momento reconocerá el sufrimiento infligido a este pobre hombre ni los motivos de sus acciones. Y desde el principio hasta el final de este historia Dredd tratará a casi todos los personajes con auténtico desdén y hasta sadismo. Véase por ejemplo la escena en la que narra con una sonrisa cómo ejecutó personalmente al asesino de la ex-novia de un amigo. Ciertamente, esta caracterización podría considerarse exagerada, ya que Dredd suele ser más bien frío e imperturbable; pero no olvidemos que estamos hablando de una de las sagas más satíricas y maniqueas del cómic británico. Bajo mi punto de vista, la caracterización de Dredd en esta historia, así como el retrato del sistema político y judicial en Mega-City One, es más que aceptable. El problema de esta historia no es, por tanto, la visión americana de Dredd, sino que nuevamente estamos ante una historia ejecutada con mucha profesionalidad pero poca ambición. El guion de Chichester hace una buena labor mostrando a los lectores aspectos esenciales del universo Dredd y al mismo tiempo tejiendo una historia muy entretenida; sin embargo, es demasiado respetuoso con sus referentes, sigue a rajatabla los tópicos y cánones del personaje, hasta el punto de que cualquier lector que haya leído unos cuantos cómics de Dredd puede predecir el giro de guion y desenlace de la historia. Quizás con un número menos la falta de originalidad sería menos llamativa. Por su parte, Williams ofrece un trabajo igual de competente, mas carente de personalidad; con tal de agraciarse con el público americano, modificó su estilo de dibujo a uno más acorde a las modas del cómic americano de los 90, una decisión de la que se arrepiente hoy. Como sucedió en números previos, el coloreado digital de Stuart Chaifetz es tan competente como impersonal. No hace que el dibujo se desmarque de otros cómics de la época. Si bien no es la mejor historia de Dredd, ni el mejor cómic de ambos autores, tampoco merece las duras críticas que muchos lectores británicos lanzaron. Al igual que The Organ Donors, es un buen divertimento para fans del personaje y para no tan fans. Su mayor problema es no ser superior al material original. Caída en desgracia (Judge Dredd: Legends Of The Law #8-10)La tercera y penúltima historia de Legends Of The Law puede presumir de ser la más interesante, tanto por contexto como por contenido. Y es que es la única historia de esta serie realizada por un equipo creativo íntegramente americano y además de gran prestigio. Al guion, nada más y nada menos que John Byrne, uno de los autores superventas que definieron el cómic americano de los 80; y al dibujo, Tommy Lee Edwards, dibujante muy cotizado a día de hoy. En su historia, Fall From Grace, el Juez Dredd es sometido al control mental de un jefe criminal, quien lo convierte en un sicario que llega incluso a matar a otro juez. Mucho se ha dicho y escrito sobre el declive de Byrne en los 90, sobre su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos y su fatiga. A primera vista, uno podría decir que este cómic es otro ejemplo de ello. ¿Tres números para una historia tan sencilla? En los 80, Byrne hubiera narrado esta historia en un solo número y mejor, dirán muchos. Puede que tengan razón. Pero para quien escribe este artículo, esta historia es una excepción a su declive, en buena parte porque está escrita para lucimiento de Edwards, que muestra una clara influencia de Mike Mignola que rara vez se ha vuelto a ver en un cómic de Dredd desde entonces. Como consciente de lo especial que es el dibujo, Stuart Chaifetz ofreció en esta ocasión una paleta de colores planos muy acordes al estilo de dibujo de Edwards. El resultado es estupendo, la mejor historia de Legends Of The Law a nivel visual. Aparte del dibujo, hay que destacar que Byrne se muestra mucho más comedido que en la mayor parte de su producción a partir de los 90. Nada de verborrea tediosa ni una narrativa atropellada; al contrario, el guion es de los más pausado y cinematográfico que el autor canadiense ha escrito en toda su carrera, como si se hubiera dejado influenciar por sus compañeros de Dark Horse (Mignola, Frank Miller, Arthur Adams) en vez de sus habituales referentes Neal Adams y Jack Kirby. Incluso sus diálogos tienen un sabor más moderno que retro, algo que parecería impensable en un cómic de este autor. Lo único que indica que estamos ante un cómic de Byrne es la solemnidad de los textos de narración, cuya autoría todo fan de Marvel y DC reconocerá al instante. Y aunque el tono es más serio que de costumbre en un cómic de Dredd, el desenlace incluye un giro de guion desalmado digno de la franquicia. No pasará a la historia este cómic, pero es desde luego una pequeña curiosidad en la historia del personaje. Miedo a la noche ((Judge Dredd: Legends Of The Law #11-13)Legends Of The Law se despidió de los lectores con una última historia titulada Dredd Of Night, escrita por Pat McGreal, uno de los guionistas de referencia de los cómics del Pato Donald en los 90, y dibujada por Nigel Dobbyn, colaborador de Kupperberg en 2000AD. ¿Qué podemos esperar de esta historia? Vampiros, muchos vampiros. Nada nuevo para el Juez Dredd y los lectores habituales del personaje. Una vez más, el mismo problema que las otras historias del personaje: no hay nada que no se haya hecho mejor en las páginas de 2000AD. Y una vez más, eso no significa que la historia sea un desastre. Si bien esta historia podría haberse beneficiado de una menor extensión (¿de verdad necesitaba Dredd tanto tiempo para deducir que el villano es un vampiro?), McGreal se las apañó para que la historia fuese entretenida y hasta tuviera un final satisfactoriamente cínico. En cuanto al dibujo de Dobbyn, no hay diferencia alguna entre sus páginas para esta serie y sus trabajos coetáneos para 2000AD, lo que podría explicar porque DC nunca volvió a solicitar sus servicios. De trazo caricaturesco y algo amorfo, su dibujo ha resistido el paso del tiempo mucho mejor que el de muchos dibujantes populares en los 90. Su narrativa es siempre clara, incluso en los momentos más caóticos del guion, y sus monstruos, grotescos de la mejor forma posible. Hay defectos, como expresiones faciales un tanto raras, pero no menguan una buena labor a los lápices. A destacar también el trabajo de Stuart Chaifetz, quien para la ocasión aplica una paleta de colores más suaves y pictóricos que embellece apropiadamente el acabado final de cada página. Un crossover con el Pato Donald hubiera sido más interesante, pero en líneas generales puede considerarse esta historia un final digno para Legends Of The Law. ReedicionesUn mes después de la cancelación de Legends Of The Law, la otra serie mensual del Juez Dredd llegó también a su fin. DC no intentó relanzar al personaje, en parte porque en breve se hundirían las ventas del direct market estadounidense, forzando a la editorial a centrarse en sus franquicias de renombre… y en parte porque llegó a la conclusión de que los lectores americanos no estaba interesados en su versión del personaje. A una conclusión similar llegó el staff de 2000AD, que consideró esta versión del Juez Dredd demasiado descafeinada, poco auténtica. Esta falta de interés propició que no se reeditase Legends Of The Law hasta mediados de 2022, casi tres décadas desde la publicación original de la serie. O mejor dicho, sólo la mitad de Legends Of The Law. Las bajas ventas cancelaron la publicación de un segundo tomo con el material restante. El tiempo no ha subsanado la reputación de esta serie entre los fans de Dredd, una percepción un tanto injusta. Indudablemente, ninguna de las historias de esta antología está a la altura de lo mejor de la franquicia, y los escritores americanos no poseen la flema británica de John Wagner y Alan Grant. Pero no por ello son historias indignas o interpretaciones erróneas del personaje. Si os encontráis con un par de ejemplares a buen precio, ni lo dudéis.