La tarde del 13 de julio de 2021, Manuela Barbosa, de 66 años, salió de su casa, en Redondela (Pontevedra), cogió un taxi para ir a casa de una de sus hijas y visitar a su única nieta. Ya nunca volvieron a verla. Se le perdió el rastro hasta que, casi tres años después, apareció su cuerpo con evidentes signos de violencia en una finca privada a escasos metros de la vivienda de la hija a la que iba a visitar. La jueza ha dado recientemente carpetazo a la causa. Sus familiares, más que decepcionados, están «indignados» con la decisión judicial. Creen que quedaban diligencias por practicar y testigos a los que escuchar. Pero, al menos por ahora, el caso... Ver Más