El hambre agudiza el ingenio, sostiene el refranero popular. La sed, aunque no haya máxima al respecto, seguro que también. Por eso, el primer protogazpacho , nacido de la mano de un labriego -probablemente andaluz- que necesitaba reponer fuerzas tras una jornada maratoniana, puede considerarse una cumbre de los inventos . Al fin y al cabo, la receta nacía para calmar ambas necesidades. Todos los historiadores coinciden en señalar que aquella sopa fría primigenia llevaba pan duro, ajo machacado, aceite de oliva, vinagre, sal y agua. Nada de tomate , porque su origen se sitúa antes de que se descubriera América y el ingrediente llegara en los barcos que venían de allí. Por eso, aunque el gazpacho sea el rey... Ver Más