Cinco jóvenes serán juzgados el próximo martes en la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla acusados de agredir a una pareja de hombres homosexuales durante la Feria de Sevilla de 2024. La Fiscalía solicita para los procesados penas de hasta seis años y medio de prisión por unos hechos que, según el escrito de acusación publicado por EFE, ocurrieron en la mañana del 17 de abril del pasado año.De acuerdo con el relato del Ministerio Público, los hechos se produjeron alrededor de las 07:30 horas, cuando los acusados se acercaron a las dos víctimas al observar que mantenían "una actitud cariñosa" e identificarlas como homosexuales. La Fiscalía sostiene que los cinco jóvenes actuaron de forma concertada y que su actuación estuvo motivada exclusivamente por el desprecio hacia la orientación sexual de la pareja.El escrito de acusación señala que, antes de la agresión física, los procesados comenzaron a dirigir a las víctimas graves insultos homófobos y comentarios humillantes. Posteriormente, siempre según la versión de la Fiscalía, las agredieron violentamente, propinándoles puñetazos y patadas por distintas partes del cuerpo.Como consecuencia de la agresión, una de las víctimas sufrió diversas lesiones, entre ellas una fractura y un hematoma nasal, además de cicatrices que quedaron como secuelas. La otra persona agredida presentó lumbalgia, erosiones y también cicatrices derivadas de las lesiones sufridas. Durante el ataque, además, resultó dañado el teléfono móvil de una de las víctimas.Detenidos en BarcelonaLa Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de odio en concurso con otro de lesiones. De manera alternativa, plantea que puedan ser calificados como dos delitos contra la integridad moral en concurso con un delito de lesiones, apreciando en ambos casos la circunstancia agravante de discriminación.La Policía Nacional informó en junio de 2024 de la detención en Barcelona de los cinco jóvenes, turistas de entre 20 y 23 años y naturales de distintas localidades de la provincia catalana. Según explicó entonces el cuerpo policial, las víctimas intentaron hacer caso omiso a los insultos y, pese a la gravedad del ataque, consiguieron grabar a sus presuntos agresores con sus teléfonos móviles.