La BBC ha publicado un artículo bastante interesante respecto a cómo surgió el Wi-Fi y de cómo ya existen electrodomésticos y objetos que influyen en su desempeño. En algún momento puede que ya hayas experimentado estos fallos sin siquiera saber el porqué. Lo más normal sería no estar cerca de estos objetos para asegurarte de que recibas la señal de Wi-Fi correcta en tu portátil, móvil o gadget inteligente. El Wi-Fi data del año 1993, curiosamente antes del nuevo milenio. Alex Hills fue el pionero en luchar contra las conexiones inalámbricas. Al ser profesor de la Universidad Carnegie Mellon, creó una de las primeras redes grandes. Fue en ese momento donde también experimentó y conoció a los 'chicos malos' que obstaculizaron su red. ¿Cuáles crees que son?Algo tan normal como el invierno, hasta una pecera, puede influir en tu conexión Wi-FiEs insólito, pero está demostrado. En mi mente tengo en cuenta cuando eran los días previos al invierno; sabía que mi conexión por cobre peligraría mucho. Unos inviernos han sido más suaves que otros. A pesar de que en mi región no existen nevadas, el frío extremo puede llegar a dañar el metal del interior de los cables. En otras zonas, las acumulaciones de nieve pueden bloquear las señales de cualquier satélite. Las redes pueden ralentizarse y, si no lo has experimentado, es buena señal de que el clima no es tan extremo en donde vives. El paso a fibra óptica parece haber mejorado esto y lo mejor es que lo tengo más cerca que nunca. Alex Hills, por su parte, vive en Alaska y ha vivido el problema en carne propia, pero por fortuna ha ayudado a pueblos y aldeas a conectarse a internet a pesar de los problemas. Ha apostado a los servicios de internet por satélite, pero eso no exime que alguna que otra vivienda se quede sin el servicio. Conexión a internet de Starlink¿Qué pasa con las peceras? Los que tienen en casa deben tomarlo en cuenta. Hills indica que una señal de radio puede debilitarse con la distancia; es posible que atraviese el objeto, pero eso es un concepto conocido como 'sombreado'. En el caso de las peceras, el agua puede actuar como imán que debilita la señal de Wi-Fi, en concreto las moléculas. La madera y el yeso son materiales amigables; lo contrario es el ladrillo o el hormigón. Lo mejor es que puedas colocar el router en el centro de la casa y lo más alto posible. Sin embargo, los espejos también son un enemigo silencioso. La radio es una forma de luz y puede rebotar en ellos. Cualquier objeto que tenga este material, como una TV, también podría influir. Lo mejor es que se puedan reubicar estas superficies.A menos que pases mucho tiempo en la cocina y tengas un microondas, también es algo que afecta notablemente. La explicación lógica es la frecuencia utilizada por las redes Wi-Fi, que es 2,4 GHz; es la misma que utiliza el microondas para calentar la comida. Puedes comprobarlo; en mi caso, lo supe cuando tenía una videollamada con una persona y casualmente era a la hora de la cena: siempre teníamos una breve interrupción de conexión. Con solo abrir la puerta antes de que termine la cocción, puede interferir; esto aplica en cualquier tipo de microondas. En los más viejos o en mal estado puede suceder. La solución sería conectarse en una banda de 5 GHz. Lo mejor es que crees una nueva red con una red en mallaSiempre fui un estudioso de las redes inalámbricas con la finalidad de mejorar la conexión Wi-Fi en casa. En una propiedad de 30 metros de largo, depender solo del router del proveedor de telefonía es insuficiente. La solución más práctica era crear una nueva red con cable, poniendo el nuevo router en una ubicación intermedia. Con el tiempo, el ir de un lugar a otro dentro de casa intercambiando dos redes resultó ser un problema. Gracias a la tecnología, descubrí el potencial de las redes en malla, mejor conocidas como redes mesh. Nuestros compañeros de Urban Tecno te enseñan cómo hacerlo.