Argentina ya está entre los cuatro mejores del Mundial y el martes en Atlanta, ante Inglaterra, nada menos, pondrá a prueba sus sueños de bicampeón. La victoria ante Suiza por tres goles a uno llegó en Kansas con la acostumbrada dosis de sufrimiento. Ese es el signo de este equipo que tiene a Leo Messi con estandarte, aunque no brille como en otras oportunidades. Cuando se asomaba la definición por penales, Julián Álvarez abrió la lata de la fortuna. Golazo con su firma. Un disparo inalcanzable. Después vino la sentencia de Lautaro Martínez. "A los ingleses le tenemos que ganar", tronó el estadio. Más que una semifinal, un cara a cara especial a 40 años de la hazaña de Diego Maradona en México. Seguir leyendo....