Cualquier persona que se dedica a la política tiene muchos dones. Uno de los que tiene Ana Mestre (Jerez, 1981) es el de haber estado en muchos sitios, en algunos casos a la vez. A menudo por saber qué decir. En otros momentos, por mantener un perfil discreto. Sabiendo estar, saber distanciarse con arte de la política, saber del silencio, que todo es un don.Pocos, apenas algunos ejemplos en democracia, hay de dirigentes municipales con más de una localidad a la que adscribirse. Ana Mestre ha sido concejal en dos ayuntamientos. Y ninguno de ellos es el de su tierra natal. Una ciudadana del mundo si el mundo estuviera alrededor de la AP-4, la autopista que tan bien conoce. Apenas tenía 20 años cuando Ana Mestre aparecía por primera vez en un periódico o le ponían por delante un micrófono. Presidió al inicio de este milenio las Nuevas Generaciones del PP de Jerez. En 2004, pasó a la presidencia de la cantera de la provincia, hasta 2006, en una época en la que en las juventudes de los partidos había jóvenes -y no como ahora que en algunos casos están hasta cerca de los 40-. políticaLa jerezana Ana Mestre será la nueva presidenta del Parlamento de Andalucía y Jesús Aguirre irá al Senado Emilio CabreraInusualmente, en 2007 no entró en las listas del PP en Jerez, sino en las de Cádiz capital. Teófila Martínez nunca tuvo problemas con mirarle el carné a sus concejales. Ana Mestre cruzó el puente y acabó de concejala, sin tener excesivo protagonismo, sin convertirse en uno de los rostros de mayor calado en el teofilismo. Iría creciendo más en el poder orgánico, siendo primero vicesecretaria general del PP de Cádiz.Y cuando salió de la capital, tampoco fue para volver a Jerez. Se le encomienda otra aventura a Mestre en 2015, la difícil Sanlúcar de Barrameda, donde acaba siendo candidata sin suerte. Aquel ciclo electoral fue el del PSOE con las izquierdas, así que poca batalla pudo dar. De aquella derrota sanluqueña acabaría saliendo la Ana Mestre que es hoy. Algunas derrotas traen planes mejores que las victorias. Tras obtener solo 6 concejales de 25, tres menos que el PSOE, arrancaba un camino que la llevaba a estar en la órbita de Juanma Moreno. Y ahí sí encontró Mestre un propósito y la adscripción a un proyecto que resultaría siendo el ganador y el más importante para el PP al Sur de España. Formó parte del núcleo decisorio y cercano de Moreno cuando nadie pensaba que podría gobernar. Ni él mismo. Dicen que cerca de él sí hubo algunos que lo pudieron llegar a ver venir apenas unas semanas antes de 2019. La victoria electoral de aquel año, entrando en las listas electorales para el Parlamento con idea de consolidarse en el andaluz, en realidad conllevaron alejarla de Sevilla. Porque como el PP gobernó, había que encontrar a una persona que representara el juanmismo en Cádiz, así que fue elegida delegada territorial. Llegó a publicarse cuando se conformaba el Gobierno andaluz que podía ser consejera de Salud de aquel primer gobierno del cambio. Acabó lidiando con la gestión sanitaria desde el frente provincial en 2020.Ana Mestre y Juanma Moreno hablan tras la investidura del presidente andaluz.-FERNANDO VÁZQUEZLos planes tras la victoria de 2023 acabaron siendo otros: ahora sí, Sevilla. Se convirtió en la número dos del Parlamento, junto a Jesús Aguirre, ese mismo consejero de Salud del primer Gobierno. Se ha sentado cuatro años a la derecha y le ha sustituido cada vez que el cordobés se levantaba en alguna de las sesiones. Tenía un ojo puesto en todo el Parlamento, en el funcionamiento, guiando ante cualquier vicisitud el diario de la sesión, consultando a los letrados sobre cómo proceder... Pero como estaba a la derecha de Aguirre, con un ojo puesto en la bancada que tenía delante, que era la propia, la del PP. Cuando la legislatura vino a nacer hace unos días, tras pactar PP y Vox, Ana Mestre quedó señalada, porque la vicepresidencia de la Mesa del Parlamento que iba a pasar del PP a Vox era, básicamente, su asiento. Lo aceptó. Y fue una de las primeras personas a las que Moreno agradeció nada más proclamarse. El gesto no pasó desapercibido. Moreno ha preferido dar continuidad al Consejo de Gobierno que presentaba esta semana, que se parece muchísimo al que tuvo cuando convocó elecciones. ¿Podría haberle dado alguna cartera a Mestre? No era para nada descabellado, habría sido natural. Porque Mestre, como por ejemplo Loles López, es tan morenista como Moreno. Solo que como le ocurre a Toni Martín, que es portavoz del PP en el Parlamento, tiene otras funciones.Ana Mestre, en la sesión constitutiva del Parlamento andaluz este mes de junio.-JUAN CARLOS TORO Y las de Mestre serán desde días próximos la de ser presidenta del Parlamento andaluz. Jesús Aguirre pasaría a tener una plaza aún menos expuesta que la de presidir. Ha abierto la legislatura, pero entrará en la nómina de los senadores del PP por la vía autonómica, que son aquellos elegidos no por las elecciones al Senado, sino indirectamente por las elecciones andaluzas. Eso abre el hueco para Mestre. "Tendrá responsabilidades", dijo de ella Juanma Moreno, que habló como lo que es, un activo para el PP.La tragedia de Almería y los tres días de luto oficial parece que han aplazado la comunicación pública de la decisión de Moreno, que este viernes, a la hora que emprendía camino hacia Almería, tenía en la agenda la toma de posesión de los consejeros, algo que se suspendió. El calendario del poder en Andalucía se ha visto obligado a detenerse.De Mestre se espera una presidencia tranquila y sobre todo experimentada, porque no muchos han llegado a ostentar la máxima representación de la cámara tras pasar la legislatura anterior ejerciendo desde la vicepresidencia. Una ventaja para un tiempo en que la oposición de María Jesús Montero, José Ignacio García y Antonio Maíllo se espera más dura que la oposición de la legislatura anterior.Con esto, será la jerezana que más poder ha llegado a ostentar en el Parlamento andaluz. Acaba de cumplir los 45 años, así que para una responsabilidad de este nivel, sigue siendo joven. Seguirá en la AP-4, arriba y abajo, Sevilla, Jerez, Cádiz, o donde haga falta. Ha sabido ser discreta, sinónimo de inteligencia en este mundillo político. Ahora le toca rogar silencio a sus señorías, esa fórmula habitual con la que los presidentes de la cámara piden a los parlamentarios contención.