El 'caluroso' reto de un activista británico: aguanta 25 minutos encerrado en un coche en plena ola de calor

Wait 5 sec.

Un coche cerrado puede convertirse en cuestión de minutos en un lugar extremadamente peligroso. Para demostrarlo, Chris O’Brien, miembro de la protectora británica Rspca, decidió encerrarse en un vehículo durante una ola de calor en Gales, Reino Unido.El activista grabó todo el proceso con un cronómetro y un termómetro digital. La prueba comenzó con 23,3 ºC en el interior del coche, una temperatura que tardó muy poco en dispararse. Solo cinco minutos después, el aparato ya marcaba 35,1 ºC.De 23,3 a más de 50 ºC en solo 17 minutosCuando habían transcurrido diez minutos, la temperatura alcanzaba los 43,6 ºC. O’Brien comenzó entonces a notar que el corazón le latía más deprisa y que su respiración se volvía agitada.“Estoy en un horno. Hace muchísimo calor aquí dentro. No os lo imagináis”, aseguró durante la grabación.El miembro de la protectora también quiso subrayar que los animales no reaccionan al calor de la misma manera que las personas. “Obviamente estoy sudando mucho. Los perros regulan su temperatura corporal de forma muy diferente a los humanos, por lo que sufrirían aún más en estas condiciones”, explicó.Además, recordó una diferencia fundamental: él sabía que podía abandonar el coche en cualquier momento, mientras que un perro no sería consciente de ello. Esa situación podría provocar que el animal se angustiara cada vez más, aumentando todavía más el peligro.“En el coche hace un calor insoportable”A los 15 minutos, el termómetro marcaba 48,8 ºC. Dos minutos después, la temperatura ya había superado los 50 ºC. “En el coche hace un calor insoportable”, afirmó O’Brien. “No me puedo imaginar cómo se sentiría un perro”, añadió mientras continuaba la prueba.Finalmente, el activista decidió salir del vehículo después de permanecer dentro durante 25 minutos. En ese instante, el termómetro digital alcanzaba los 57,1 ºC. “No puedo creer el impacto que esto ha tenido en tan poco tiempo. Esto es muy peligroso. Nunca dejéis a un perro en un coche caliente”, concluyó.La prueba muestra cómo el interior de un vehículo cerrado puede calentarse rápidamente durante los días de temperaturas elevadas y convertirse en un entorno insoportable incluso en un periodo muy breve.