Durante la campaña electoral del Madrid ya quedó claro que Florentino Pérez volvería a ligar su futuro a José Mourinho. A pesar qué a través de esas antiguas conversaciones privadas y difundidas a contrapelo pudimos saber cuánto menospreciaba el presidente a su entrenador portugués, reincide en ficharle, a pesar de no tener el aura que tenía cuando salió de la casa blanca hace trece años. Lo más sorprendente es que, una vez se hizo oficial el regreso de Mourinho hasta 2029, nunca más se supo. Desde el comunicado del 11 de junio que ponía fin a la etapa de Arbeloa y anunciaba el retorno de Mou, nada. Ni mu. Ni presentación, ni unas declaraciones, ni media entrevista, ni un visto y no visto en ‘El Chiringuito’, que es donde pasan las cosas importantes para don Florentino. No se ha visto a Mourinho por ningún antepalco del Mundial, ni en los partidos de Portugal. Dicen que hasta el próximo lunes día 13 de julio, el entrenador no se incorporará a su cargo. Será entonces cuando empezará a soltar prenda. Agárrense los cinturones porque después del declive de su carrera -echado consecutivamente del United, Tottenham, Roma o Fenerbahce-, ahora tiene la oportunidad de sacarle brillo a su nombre entrenando a un equipo con Mbappé, Bellingham y Vinicius. Prepárense porque después que el Barça haya arrasado en los dos últimos años en los títulos nacionales, Mourinho tendrá que empezar a intentar ganar desde la sala de prensa. Guardiola ya dijo que ahí era “el puto amo”. Aquí lo sufrieron Pep y Tito, en los tres años que Mou entrenó al Madrid. Ni Flick ni Laporta saben lo que es lidiar con el desgaste que impone este entrenador que pronto romperá su silencio. Y cuando lo haga, subirá el pan.Leer más]]>